24 de mayo de 2018

trufas de chocolate negro y mandarina

trufas de chocolate negro y mandarina

Un bocadín de chocolate.

Para parar, suspirar y empezar de nuevo.

Receta de Salseando en la cocina.

Ingredientes

· 200 g de chocolate 70%
· 150 g de nata líquida 35,1% materia grasa
· 100 g de mantequilla 
· 50 g de azúcar
· 1 yema de huevo
· Un chorro de Cointrau o licor de naranja
· Ralladura de media naranja o una mandarina

Preparación

1. Ponemos la nata en un cazo y añadimos el azúcar. Llevamos a ebullición y comprobamos que el azúcar se disuelve completamente.

2. Fuera del fuego añadimos el chocolate troceado y mezclamos hasta que se integre.

3. Añadimos la mantequilla troceada y removemos hasta tener una crema homogénea y brillante.

4. Agregamos el chorro de licor, la ralladura de mandarina e incorporamos la yema de huevo. Integramos bien.

5. Vertemos en un recipiente capaz, dejamos que la crema temple y la llevamos al frigorífico durante varias horas hasta que se enfríe y solidifique. Lo ideal es de un día para otro.

6. Cogemos una porción de masa y bien con las manos o con unas cucharillas vamos dando forma redondeada a las trufas.

7. Emborrizamos las trufas con cacao y las llevamos de vuelta a la nevera durante unas horas.

Notas

- Si la temperatura ambiente es muy fría podéis hacer los pasos 2 y 3 ayudándoos de un baño maría.
- Se pueden "rebozar" las trufas con fideos de chocolate si no os 

1 de mayo de 2018

cardo con almendras

cardo con almendras

Ha vuelto el frío. Así que vamos a aprovechar y proponer un plato invernal. Tradición de unas navidades que no han sido nunca las mías. No voy a mentir. Sin embargo y quizás por ello, me guste rescatarla, probarla y descubrirla. No tengo su sabor unido a un recuerdo nostálgico, a una abuela querida o a días de cencellada y brasero. Pero, sí tengo imaginación y capacidad para generar nuevas historias.

La primera es que si nadie te avisa, este plato llena. Llena mucho. Así que, o bien plato único, o bien menos cantidad y acompañando a algo ligero o a unas croquetas. Porque las croquetas quedan bien con todo.

La segunda es que es difícil de fotografiar. Nos puede quedar cual cardo. Maquillé un poco el resultado con el atrezzo: que si pañito, que si ajos, que si almendrucas... Todo por desviar la mirada de lo que resultó ser una salsa tosca como molida en un mortero de antaño. Si me meto en el papel, me meto. Aprovecho para profesar mi admiración a los "gastroblogs" que realizan un despliegue de ingredientes desperdigados en sus bodegones. A mí me falta tiempo para barrer mis propias migas. 

La tercera es que está sorprendentemente rico. Dulce, suave, delicado. Aparentemente nos puede recordar a una penca de acelga, pero sube muchos puntos de sabor. Ahora quiero probar cardos naturales. Si los encontráis en Galicia, me avisáis. Son un invento.

Para finalizar, un pequeño apunte filosófico-comidístico, sobre todo por lo que veo en la moda instagramera. Está bien probar y conocer nuevos ingredientes. Soy la primera en apuntarse. Pero tengo la sensación de que hay mucha chía, mucho açaí y mucho kale, pero poco cardo, poca borraja y pocos grelos. Así que, aquí está mi aporte. Mi cocina vegetariana va por ahí.

Y para buscar las mejores referencias, siempre vuelvo a Mercado Calabajío.

Ingredientes


· Un frasco de cardo en conserva
· Dos dientes de ajo
· 50 g almendra molida
· 50 g de piñones molidos
· Aceite de oliva
· Fariña
· Un chorro de leche entera
· Sal y pimienta

Preparación

1. Escurrimos el cardo. Reservamos el agua de conserva.

2. Fileteamos dos dientes de ajo. Echamos un par de cucharadas de aceite en una sartén y doramos los ajitos.

3. Incorporamos una cucharada de harina y la cocinamos durante un minuto aproximadamente.

4. Añadimos los frutos secos molidos. Rehogamos todo conjuntamente.

5. Nos pedirá líquido a gritos. Procedemos a echar la leche y a remover hasta que quede todo integrado. Añadimos también parte del caldo de cocción hasta que tenga una consistencia más clarita.

6. Añadimos la salsa en el cardo previamente calentado y removemos todo conjuntamente intentando no partir los trozos de caldo.

7. Se puede decorar con unos piñones tostaditos.

Notas

- En las zonas en las que encontréis cardo, aprovechad la verdura fresca.
- Para calentar el cardo antes del punto 6, podéis calentarlo en el propio agua de cocción.
- Podéis trabar mejor la salsa hasta que quede como una bechamel fina.

21 de abril de 2018

pastel de chocolate sin gluten


Pastel de chocolate sin gluten


Que como plan de sábado por la mañana me propongan preparar un pastel, es señal de que algo está bien. Si, además, la búsqueda de receta tiene algún requisito como ausencia de gluten, aún se hace más "enjundiosa" y divertida. Y, si sabemos que es el postre para después de un gran lacón con grelos  —adoración al porquiño—, ¿quién va a decir que no?

Desde luego no yo. No es mi estilo ni aunque me propongan dormir en la horcada de un volcán activo (esto pasó). Así que, con el envite hecho, me animé a ser pinche en campo contrario intentando dejar mi pequeña nariz metomentodo en un plano secundario. Esto ya no es tanto mi estilo, para qué nos vamos a engañar. Alguna manía tuve que aportar. Un pequeño Oompa Loompa se muere si se cambia el cacao en polvo por Nesquik. Por todos es sabido.

Hecha esta nimia aclaración, el resto fue cosa de Alber siguiendo receta de Directo al Paladar. Me limité a disfrutar la ausencia de presión del que no tiene la responsabilidad de mantener su casa sin llamas.

Ese día no fue posible sacar fotos, así que he tenido que repetir pastel para la desgracia ajena de mis compis de ASF en pleno pintado del mural de Zalaeta. En esta segunda edición ya he jugado en casa y, aunque debería estar avergonzada, le he incorporado alpiste. Una miaja de licor café realza el espíritu.

Probadlo si podéis. Está de muerte lenta.

PD. Si alguien no quiere chocolatadas y busca ideas fáciles y sanotas para el día a día, voy publicando propuestas en la cuenta de Instagram del blog. Aunque iré subiendo alguna por aquí también.

pastel de chocolate sin gluten


Ingredientes

· 125 g de chocolate negro con alto porcentaje de cacao
· 80 g de mantequilla
· 50 g de azúcar
· 40 g de almendra molida
· 40 g de avellana molida
· 3 huevos
· 2 cucharadas de cacao en polvo
· Una cucharadita de esencia de vainilla
· Una pizca de sal
· Un chorrito de licor café o una cucharadita de café molido

Preparación

1. Calentamos el horno a 175 ºC y forramos un molde de 18 cm con papel sulfurizado.

2. Batimos los huevos con el azúcar con una batidora de varillas (preferiblemente) durante cinco minutos hasta que blanqueen.

3. Derretimos el chocolate con la mantequilla en el microondas. Lo hacemos en intervalos de 30 segundos para evitar que se queme. 

4. Mezclamos los ingredientes secos: almendra, avellana, sal y cacao.

5. Incorporamos a la crema de huevo y azúcar los ingredientes secos con movimientos envolventes para que no se baje.

6. Añadimos al chocolate fundido con la mantequilla la cucharada de esencia de vainilla y la cucharada de licor café.

7. Vertemos la mezcla de chocolate sobre la otra crema y seguimos mezclando delicadamente con una lengua o espátula.

8. Horneamos durante 25 minutos aproximadamente. Podemos girar el pastel a mitad de la cocción. En este pasteleo es mejor quedarse cortos que pasarse de horneado.

Notas

- La gracia de este pastel es que es bastante húmedo y jugoso.
- Se puede decorar con azúcar glas si os gusta.
- La primera vez le incorporamos unas pepitas de chocolate belga. Sí, las mismas de la entrada anterior, fueron muy rentables.
- A mejores ingredientes, mejor calidad del pastelito.

27 de febrero de 2018

bollitos de leche con chocolate

bollitos de leche con chocolate

Tenía abandonado al sector bolleril de mis múltiples fans. Así que para redimirme, traigo una cosiña que sé que os gustará. Lleva mantequilla, chocolate negro belga y parece tierna y esponjosa. Además, tiene el atractivo de los procesos de masas levadas. ¿Qué más se puede pedir?

Pues sí, podéis pedir dos docenas de bollitos.

Pero estos no. Estos son los del cumple de María. En pedir su receta de fiesta, como en casi todo, es una persona muy especial. Suerte que tengo y tenemos. Por ello, en vez de tarta para el postre, desayunamos bollitos con leche fresca fría.

Sin embargo, para desayunar bollería recién hecha, queridas personas, hay que madrugar  y pedirle a los demás que no lo hagan. También es recomendable no trasnochar, pero eso ya es otra historia... 

Primero, una se levanta sopa y forma los bollitos con la masa preparada de víspera. Hay que procurar no despejarse mucho para luego volver a la cama mientras los honguitos hacen su magia. Al cabo de un par de horas, una se vuelve a levantar, hornea y ¡pone a enfriar! Esto lo aclaro porque los bollos se hornean más rápido de lo que se enfrían aunque los saquéis al alféizar un día frío de febrero.

Es muy posible que, para ese momento de pérdida de temperatura, ya existan personas acechantes con ganas de robar uno, pero hay que aguantar el fuerte y resistir al menos hasta que estén casi tibios. Y sí, ya entonces nos podemos abalanzar, comernos cuatro por cabeza y suspirar hasta el año que viene.

¡Feliz cumple, pequena! :)

La receta es del blog de Las recetas de MJ con un par de cambios. Cuenta con un vídeo ilustrativo que podéis ver y orientaros durante todo el proceso.


bollitos de leche con chocolate


Ingredientes (para unos 15 bollitos)

· 500 g de harina de fuerza
· 220 g de leche entera
· 60 g de mantequilla
· 20 g de levadura de panadería
· 40 g de azúcar
· Una cucharadita de sal
· Dos yemas de huevo
· Pepitas de chocolate
· Una vaina de vanilla
· Un huevo o leche para pincelar

Preparación

1. Calentamos la leche sin que llegue a hervir e introducimos la vaina de vainilla. Dejamos infusionar hasta que se entibie. Luego abrimos la vaina por la mitad y con la punta de un cuchillo raspamos las semillas y las incorporamos a la leche.

2. En un bol agregamos la leche tibia con la levadura desmenuzada, el azúcar y la mantequilla fundida. Mezclamos bien.

3. Añadimos las dos yemas de huevo. Batimos.

4. Mezclamos la harina con la sal. Incorporamos la harina en varias tandas a la mezcla líquida sin dejar de batir.

5. Añadimos también las pepitas de chocolate.

6. Comenzamos a amasar. Si tenéis máquina amasadora ponéis el accesorio de gancho y lo dejáis cinco minutos. Sin embargo, también se puede amasar a mano puesto que es una masa agradable. Se amasa un par de minutos, se deja reposar otros diez y se repite la jugada. Se trata de que quede una bola lisa.

7. Ponemos la masa en un bol previamente aceitado y cubrimos con un trapo para que la masa leude. En este momento hay dos opciones según el cronograma que mejor os venga.

A. Dejar la masa en la nevera durante una noche.
B. Dejar a temperatura ambiente durante un par de horas.

8. Es el momento de formar los bollitos. Si habéis tenido la masa en la nevera en el paso anterior sacadla un poco antes de poneros a formar para que atempere. Una vez del tiempo, cortamos porciones de 60 g aproximadamente con la ayuda de una rasqueta.

9. Boleamos cada una de estas porciones y la colocamos sobre una bandeja forrada con papel de hornear. Cubrimos con un trapo y dejamos leudar un par de horas.

10. Pincelamos con huevo batido o leche.

11. Horneamos durante 17 minutos aproximadamente en el horno precalentado a 180 ºC.

12. Dejamos enfriar y nos los comemos recién hechos.

Recomendaciones

- Los tiempos de leudado pueden variar según la temperatura de vuestra casa. Ahora hace frío pelón.
- Podéis utilizar el chocolate de tableta que más os guste. Lo cortáis a cuchillo y santas pascuas. Yo tenía estas pepitas especiales, pero normalmente no las tengo.
- En la receta original sustituyen la mantequilla por aceite de oliva. En este caso prefería un bollo con mantequilla y por eso me animé.
- También la receta original llevaba el doble de azúcar. Para mí es más que suficiente el que le he puesto.
- Podéis añadir el chocolate a la par que formáis los bollitos, pero considero que de la otra forma es más sencillo.
- Os dejo otras recetas de bollos dulces con chocolate: brioche de calabaza y chocolate, caracolas de crema de cacao y almendras y pan con chocolate.


bollitos de leche con chocolate

28 de enero de 2018

muhammara y olivada


muhammara

A Lannister always pays his debts.

Pues eso. Debía yo una cena desde el 29 de septiembre y, aunque es posible que no tenga exactamente el grado de maquiavelismo necesario para pertenecer a dicha noble casa, dejémoslo en que soy más Ravenclaw —te estás liando, cielo—, vamos a identificarnos con su lema extraoficial.

Me tocaba cumplir.

Habiendo establecido un qué, ingenuamente no habíamos fijado un cuando. Por ende, el pago de la deuda se ha retrasado unos mesitos. Pero creo que ha sido para bien. En este tiempo se han jugado unas cuantas partidas de trivial universalero que han hecho que la cena tuviera aún más sentido :)

Como eran personas de confianza, me arriesgué a probar alguna cosilla para poder tener fondo de armario para el blog. Temporada primavera verano. Sí, de nuevo Lu utilizando a los colegas para su propio beneficio. Al final me convertiré en Cersei y todo.

Así que lo primero, agradecer a Santi y, sobre todo, a Paula el dejarse liar y la calma que me dio su impresora, célula madre de este sarao.

Hoy os traigo dos tercios del aperitivo de la cena. Dos novenos de la cena sin el postre. Dos doceavos del total. Dos cremas para untar a las que tenía muchas ganas y que se convierten en básicos con los que quedar muy bien y que se suman a la colección de patés (hummus, baba ganoush, pesto rojo o paté de zanahorias y albahaca).

La primera es la muhammara. Una pasta de pimientos y nueces con un toque picante, procedente de Oriente Medio con origen entre Siria y Líbano. Brutal. La segunda: la olivada o tapenade, un paté de aceitunas que tanto se puede untar, como utilizar de aliño, acompañamiento de otros platos o comértelo a cucharadas. It's up to you.

Como fuente, he utilizado las recetas de Birulicioso, Sweet & Sour y El comidista.



olivada

Olivada o tapenade

Ingredientes

· 4 o 5 hojas de albahaca fresca
· 1/2 diente de ajo (sin el germen)
· Una cucharada de alcaparras
· Un filete de anchoa
· 150 g de aceitunas negras deshuesadas
· 4 cucharadas de aceite de oliva

Preparación

1. En un mortero o en el procesador de la batidora incorporamos todos los ingredientes reservando dos cucharadas de aceite.

2. Trituramos toscamente.

3. Añadimos el aceite a hilo mientras continuamos triturando hasta obtener una pasta homogénea y emulsionada, pero no demasaido fina. Rectificar de sal si fuera necesario.

4. Enfriamos y servimos acompañada de panecillos para picar.

Recomendaciones

- Utilizad los mejores ingredientes que podáis tener en ese momento. Unas buenas olivas marcan la diferencia. Yo las compro con hueso y las deshueso con santa paciencia.
- La anchoa y los propios encurtidos deberían darle ya el punto salado.
- Es innegociable que la albahaca sea fresca.
- Se pueden añadir unos tomates secos.

muhammara
 

Muhammara

Ingredientes

· 250-300 g de pimientos rojos asados
· 100 g de nueces peladas
· Un diente de ajo (sin el germen)
· Dos cucharadas de zumo de limón
· Dos cucharadas de aceite de oliva
· Una cucharada de melaza de granada (una granada, zumo de limón, azúcar)
· Una cucharadita de cominos
· Pimentón dulce
· Una pizquita de cayena molida 
· Sal y pimienta

Preparación

1. Con antelación, preparamos la melaza de granada. Exprimimos el zumo de granada y añadimos unas gotas de zumo de limón. Ponemos el líquido en un cazo y añadimos una cucharada de azúcar. Llevamos a ebullicion y dejamos reducir a fuego lento hasta que quede un jarabe denso. Tened en cuenta que todavía se espesará un poco más al enfriar. 

2. Asamos los pimientos. Para ello los metemos enteros en el horno pincelados con un poco de aceite de oliva durante 45 minutos aproximadamente. Les vamos dando la vuelta durante el asado para que se hagan por todas sus caras.

3. Una vez asados, los dejamos reposar para que se enfríen. Los pelamos y les retiramos las semillas. Saldrá jugo que se puede reservar por si es necesario aclarar después la muhammara. Troceamos los pimientos.

4. Tostamos las nueces peladas en una sartén durante 5 o 10 minutos. También se pueden dorar en una bandeja de horno durante 10 minutos a 220 ºC.

5. Incorporamos en el recipiente donde vayamos a triturar los pimientos, las nueces y el ajo. Cuando lo tengamos medianamente procesado añadimos el resto: zumo de limón, melaza de granada, aceite de oliva y las especias. Volvemos a triturar.

6. Rectificamos de sal y pimienta. Dejamos reposar y enfriar.

7. Servimos en el bol de presentación, hacemos unos surcos y rociamos con aceite de oliva. Acompañamos de panecillos duros (colines, mariñeiras), verduras crudas o, lo que es mejor untamos un buen pan de pita.

Recomendaciones

- La receta original lleva pimienta de Alepo. Si no podéis conseguirla, como yo, utilizad la mezcla de pimentón y cayena molida.
- Podéis usar pimientos asados en conserva. Escoged unos buenos pimientos del piquillo.
- Se puede hacer melaza de granada en mayor cantidad pues se conserva durante muchos meses. Tenéis aquí una buena receta.
- Si envolvéis los pimientos asados individualmente en papel de aluminio facilitaréis el posterior pelado.
- Las cantidades de especias son orientativas y al gusto del que se lo coma.
- Si se os queda poco espesa, podéis hacer un apañito y utilizad pan rallado para espesar. Pero es preferible añadir más nueces.

melaza de granada
Esta es la pinta de la melaza de granada.