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28 de febrero de 2020
pollo guisado con almendras
La receta de hoy es un pollo guisado normal. Un guiso que se hace a ojo, que tiene tantas variantes como personas e ingredientes haya en la nevera (los ingredientes, claro, que las personas en la nevera no nos gustan) y que solo pide un poco de chop chop y un buen pedazo de pan.
Lo bonito de lo simple para un febrero acelerado.
Y me voy a París y espero volver con algo que contar.
Ingredientes (para 2/3 personas)
· Medio pollo
· Una cebolla
· Medio pimiento amarillo
· Un tomate maduro
· Una zanahoria
· Un diente de ajo
· Un vaso de cerveza
· Un buen puñado de almendras
· Sal
· Pimienta negra
· Aceite de oliva
· Harina
· Perejil
Preparación
1. Enharinamos los trozos de pollo teniendo cuidado de sacudir el exceso de harina.
2. Freímos por tandas el pollo en aceite de oliva hasta que esté dorado. Vamos reservando en una fuente.
3. Pelamos y picamos la cebolla, el pimiento y la zanahoria.
4. En el aceite de freír el pollo comenzamos a pochar las hortalizas a fuego suave. Lo sofreímos todo hasta que esté dorado.
5. Cuando tengamos las hortalizas pochadas añadimos el tomate y las almendras. Dejamos cocinar unos minutos más.
6. Incorporamos la cerveza. Dejamos que hierva para evaporar el alcohol. Echamos los trozos de pollo. Rellenamos con agua o caldo de verduras hasta cubrir la carne.
7. Cocemos el conjunto lentamente durante 30 minutos removiendo de vez en cuando.
8. Pasado ese tiempo retiramos con cuidado los trozos de carne de la olla y trituramos la salsa con una batidora. Rectificamos de sal y pimienta. Volvemos a incorporar el pollo y dejamos que alcance de nuevo el punto de ebullición unos minutos.
9. Espolvoreamos con perejil y servimos acompañado de patatas fritas o arroz blanco. Incluso a mí me gusta mucho también cortar unas judías verdes el tiras muy finas y servirlas con el pollo.
Notas
- Es una salsa que admite muchas variantes (podéis cambiar las hortalizas manteniendo la cebolla y la zanahoria principalmente, los frutos secos, la cerveza por sidra o vino).
21 de febrero de 2019
garbanzos con tomate
Hay personas que tienden a dormir. Otras a estar despiertas. Otras conviven con ambas según la franja horaria. Últimamente se nota tendencia al orden. O a las bodas y los chiquillos. La resistencia tendemos al caos. La juventud —entre la que me incluyo— a tener los tobillos al aire. Mis tobillos tienden a la época victoriana lo cual nos haría replantearnos la anterior premisa. Tra tra. El gato que vive en mi casa tiene tendencia al agua y mi perra tiende a los charcos. Mi suelo, por alguna razón que no imagino, a acabar mojado. Hay gente que tiende a infinito y otra que tiende la ropa. Y luego está Elena que elevó a arte el hecho de colgar una tela de una cuerda.
Mi tendencia es a liarme, a andar con prisas y a enrollarme por escrito. Vivo en una paradoja de puntualidad suiza e improvisación continua en la cual me encuentro como pececillo en el agua y en la cual no siempre todo sale como debiera. Y me tengo que adaptar a esa pecera mientras no pueda volver a ser pececillo en el mar. Ains, momento suspiro.
Pero, a lo que íbamos. La receta de hoy es perfecta para poder ser una fuguillas, pero comiendo como se debe en 15 minutos. Eso sí, necesitáis salsa de tomate casera. Mucha. Nunca es suficiente. Acostumbraros a que sin eso no se puede vivir. Aunque yo ya cuento con los dedos de una mano los botes estivales que me quedan en el congelador... Ains, segundo suspiro.
Pero mientras coged pan y mojar en esa yema que lo pide a gritos.
Ingredientes
· Un bote de garbanzos en conserva
· Salsa de tomate casera
· Un calabacín
· Aceite de oliva virgen extra
· Pimentón
· Sal
· Perejil
· Huevos (para acompañar)
Preparación
1. Enjuagamos los garbanzos en conserva y los escurrimos. Calentamos un par de cucharadas en una sartén amplia y ponemos a tostar en ella los garbanzos. Vamos removiendo para que se doren.
2. En otra sartén salteamos el calabacín cortado en trozos pequeños. La idea es dorarlo a fuego alegre para que no suelte mucha agua y se quede un poco al dente.
3. Mezclamos los garbanzos con la salsa de tomate y el calabacín salteado. Añadimos pimentón y sal al gusto. Espolvoreamos con perejil.
4. Freímos unos huevos de acompañamiento.
Notas
- Esta es una receta simple y de batalla, pero es muy resultona. Es importantísimo que la salsa de tomate sea buena y que mantengáis el toque de pimentón. Son parte de la gracia.
- El tema de dorar los garbanzos no es necesario, pero a mí me gusta el toque que cogen. También se pueden tostar en el horno.
- Admite unos tacos de buen jamón o chorizo para amantes del porquiño.
29 de agosto de 2018
ensalada de lentejas
He tenido que recuperar la foto para recordar los ingredientes de un plato que comí hace diez días. Yo que me acuerdo de la ropa que llevé en mi primer día de instituto y en mi primer día de carrera. Yo que me acuerdo del maravilloso poema del Señor Reloj.
Se calzó las botas el señor reloj, se calzó las botas para andar mejor.
Luego he tenido que recuperar el recorte del suplemento del periódico que me enviaron como indirecta DEJA DE INVENTAR tras una lamentable ensalada de alubias blancas con judías verdes. ¿O eran alubias verdes con judías blancas? Quizás si hubiera puesto por escrito alubias con judías me habría dado cuenta de la redundancia del asunto y se hubiera podido evitar.
Las doce la una, la una y las dos, redondo es el mundo del señor reloj.
El Señor Reloj también era redundante y aun así pasó a los libros de texto. Pero el éxito literario con las habichuelas ya era de Jack y yo tenía más opciones si cambiaba de legumbre. Revisando el suplemento he recordado el cómo lo hice. También el cómo sustituí lo que no había por lo que ofertaba mi nevera.
Dos patitas negras le dio su creador, dos patitas negras que iguales no son.
Entonces iguales no son. Pero esta segunda también da el pego. Os la recomiendo siempre y cuando pongáis un número impar de lentejas. Y tenéis que contarlas. De una en una. Yo lo hice y eso será lo que os asegure el éxito.
La patitas largas mide la extensión con ágiles brincos de pez volador.
Si finalmente probáis esta ensalada, no dejéis que caiga en el olvido. Repetidla hasta la saciedad. Para ello, sólo hay que adaptar la técnica de recitar el mismo poema durante tu toda infancia y parte de la juventud —digo parte porque todavía me queda—, a tus pobres padres en todos los viajes de coche a Madrid. Pero si no queréis olvidar y, sin embargo, pretendéis que vuestra familia os siga permitiendo el acceso a la cocina y al coche, entonces acudid al bloj, porque os he dejado el trabajo memorístico hecho.
La patita corta siempre se quedó. Este es el secreto del señor reloj.
Ingredientes
· Un bote de lentejas en conserva
· Dos tomates
· 5/6 tomates secos
· Mozarella
· Aceitunas negras
· Albahaca
· Aceite de oliva virgen extra
· Limón
· Sal
Preparación
1. Hidratamos los tomates secos. Calentamos agua y los dejamos a remojo un rato hasta que se ablanden. Con 15 o 20 minutos suele llegar.
2. Si habéis comprado las lentejas en conserva, hay que pasarlas por agua y lavarlas abundantemente. Después se escurren muy bien.
3. Picamos el tomate natural, el queso, las aceitunas negras y los tomates secos hidratados.
4. Colocamos todo en el plato de presentación, picamos las hojas de albahaca y las añadimos.
5. Aliñamos con sal, aceite de oliva virgen extra y el zumo de medio limón.
Notas
- Lo digo siempre, pero como cualquier ensalada, es muy adaptable en gustos y a lo que haya en la nevera.
- La receta original usaba un queso asturiano, el gamoneu. ¡Tengo que probarlo!
- Si tenéis tiempo podéis cocer las legumbres y secar los tomates en vuestras ollas y hornos.
10 de diciembre de 2017
salpicón de rape
Del apogeo estival tenía yo esta fotico guardada para publicar en algún momento y he pensado que podía ser algo rescatable ahora que se avecinan los festejos navideños.
Es una receta sencilla y básica. A veces pienso que si siempre espero a tener cosas novedosas, exóticas o muy trabajadas para publicar contenido, ralentizo las entradas. Es una autoexigencia tonta que me pongo y es un error. Nunca sabes a quien le puede venir bien como idea, así que aquí os la dejo junto con esta pequeña reflexión como regalo gratuito. Dos por el precio de una. No se me quejen.
El salpicón, bien vestido y elegante, puebla los entrantes o preprimeros de muchos "patrones" o fiestas de guardar de esta esquina del noroeste. Como receta tradicional, tiene tantas las versiones como personas la perpetren. Suele servirse después de los apertivos, el embutido, el queso, la tortilla, la ensaladilla y antes de las almejas, el rape, la carne asada, diecinueve postres, el roscón y los licores. Es una buena idea ya que se puede preparar con antelación y una cosa menos para el día de autos.
Y ya puestos, voy a aprovechar para también reivindicarlo, quizás en su versión más austera, como plato único, sanote y rápido, ideal para táper y la vida ajetreada. No sin motivo he recurrido a él en numerosas ocasiones este verano.
Ingredientes (para 3 o 4 personas)
· La cola de un rape median (sobre 500/600 g)
· 200 g de gambas o langostinos
· Tres huevos
· Un cuarto de pimiento rojo
· Un cuarto de pimiento verde
· Una cebolleta
Para la vinagreta.
· Sal
· Perejil muy picadito.
· Aceite de oliva virgen (del mejor que tengáis)
· Vinagre (del mejor que tengáis)
· Pimienta negra molida.
· Una yema de huevo cocido (opcional)
Preparación
1. Se cuecen los huevos. Enfriamos y reservamos.
2. Cortamos la cola del rape en rodajas y se pone a cocer en agua con sal. Desde que el agua hierva pueden ser 6/8 minutos. Lo comprobáis pinchando cerca de la espina central. Una vez hecho, retiramos y reservamos.
3. Se cuecen las gambas (1 o 2 min) o langostinos (3 o 4 min) también en agua con sal. Escurrimos bien y reservamos.
4. Se pican en cuadraditos pequeñitos los pimientos, la cebolleta y los huevos. Los reservamos en un bol.
5. Añadimos las gambas o langostinos partidos en tercios o mitades al bol.
6. Desmenuzamos el rape. Lo incorporamos al resto de ingredientes.
7. Preparamos la vinagreta mezclando todos los ingredientes y batiendo con un tenedor o varillas para que emulsione correctamente. La proporción canónica son tres partes de aceite por una de vinagre.
8. Añadimos la vinagreta al bol y mezclamos bien. A veces facilita mucho el meter las manos bien limpias.
9. Servimos en la fuente de presentación. Se puede adornar con algunos langostinos que hayamos dejado reservados y una ramita de perejil cual Arguiñano.
Notas.
- Es una receta muy sencilla. Que quede bien radica en escoger los mejores ingredientes que podamos permitirnos.
- Las cantidades de todo son orientativas. La idea es que haya un equilibrio a vuestro gusto. Más pescado, menos pimiento, más perejil...
- Una opción económica para aumentar volumen de salpicón es añadir los consabidos palitos de cangrejo. Yo no soy muy fan, pero entiendo que esta función la cumplen perfectamente.
- Si queréis engordar la vinagreta podéis deshacer una yema de huevo cocido. Le dará más cuerpo.
- Suelo escoger un vinagre de jerez porque a mis comensales habituales les gusta potente de vinagre, pero un vinagre de manzana o sidra de calidad le aporta la acidez de una manera más suave.
- Si no tenéis cebolleta, podéis usar cebolla. Si no queréis que pique, la podéis poner a desbravar primero macerándola con vinagre o limón.
19 de septiembre de 2013
pastel de acelgas
Los pasteles de verduras son nuestros amigos. Nos guían y acompañan en otros modos de hincarle el diente a esas hojas verderolas.
Luego está la versión de mi padre que dice que cualquier verdura está buena, -y cuando dice buena quiere decir que un niño se la come sin problemas- en cuanto le echas mayonesa. Mayonesa de verdad, claro. Así nos ha convencido a todos los pequeños humanoides a los que ha educado alimentariamente durante distintos períodos.
Mi clasificación de verduras de hoja procedentes de la tierra es la siguiente.
Verduras de hoja verde: aquí caben las espinacas, acelgas, coles, grelos, etc.
Verduras de ensalada que también son de hoja verde: lechugas, canónigos, escarola, berros, endibias, -rúcula no, la rúcula es el mal- y claro, aquí vuelven a caber las espinacas, coles, etc.
Y de todas esas plantas me gusta comer varios días a la semana. Así que cuantas más ideas mejor.
Receta de Karlos Arguiñano, de un un coleccionable de la revista Semana. ¿Se puede ser más viejuno que un pastel de acelgas sacado de ahí? Jajajaj. Diría que sí, si le hubiese colocado una ramita de perejil por bandera. Pero por suerte para vosotros, no fui yo la autora de este plato, Mary did, y os habéis ahorrado el perejil.
Si es que no puedo ser el perejil de todas las salsas.
Ingredientes.
· Un manojo de acelgas.
· 3 huevos.
· 100 mL de leche.
· Jamón serrano en taquitos.
· 1 diente de ajo.
· 1 cebolla.
· Aceite de oliva.
· Sal.
Preparación.
1. Lavamos las acelgas y reservamos las pencas para otra receta. Cocer las hojas en abundante agua con sal. Cuando estén cocidas, escurrimos muy bien.
2. En un sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva, pochamos primero la cebolla y luego añadimos el diente de ajo picado. Cuando esten dorados, añadimos el jamón y salteamos todo junto.
3. Incorporamos las acelgas al sofrito y cocinamos un par de minutos más. Apagamos y dejamos templar.
4. En un bol batimos tres huevos e incorporamos la leche.
5. Añadimos ahora las verduras con jamón a la mezcla de huevos y leche. Rectificamos de sal y pimienta.
6. En un molde vertemos la mezcla.
7. Horneamos al baño maría a 180-200ºC unos 20-30 minutos.
8. Retiramos del horno, dejamos templar y desmoldamos. Aunque no tenga foto, desmolda bien y queda un corte muy bonito.
Recomendaciones.
- Cada porción de pastel se puede acompañar de una rebanada de pan tostado o frito.
- Este pastel se puede hacer con casi cualquier verdura. La receta original era con judías verdes y champiñones.
- En vez de leche, se puede utilizar nata o leche evaporada.
- Es posible que sea necesario cubrir el pastel con papel de aluminio a mitad de la cocción para que no se queme.
17 de marzo de 2013
berenjenas rellenas
Hoy toca una nueva receta de hortalizas rellenas, pero es que son tantas las posibilidades y a cada cual mejor, que creo que no me voy a cansar nunca. La de hoy es una copia exacta de una receta de Mercado Calabajío (del que tantas y buenas cosas os traigo) porque es de esas que se quedan clavadas en mi retina y en mi memoria apetitosa. No dejéis de hacerla.
Y como es San Patrick's day os tengo que recomendar que para esta tarde aburrida de domingo hagáis esta tarta-bizcocho. Y mientras se enfría, un buen paseo. Que hoy aquí, se está dejando ver el sol.
La semana que viene pasaré unos días en La Rioja, a ver si me traigo algún acopio para hacer algo interesante. ¿Recomendaciones del lugar? No tendré demasiado tiempo pero estaré en el triángulo formado por Nájera, San Millán y Santo Domingo de la Calzada, así que si se os ocurre algo, comentadme. Graciñas.
Ingredientes. (2 personas)
· 2 berenjenas.
· 1 cebolla grande.
· 4 tomates maduros.
· Sobrasada.
· 1 cucharada de miel.
· Aceite de oliva virgen extra.
· Sal.
· Queso semicurado para rallar.
· Queso de rulo de cabra.
· Lascas de parmesano.
· Hojas de albahaca.
Preparación.
1. Comenzamos preparando una salsa de tomate algo tosca. Lavamos los tomates y los escaldamos para poder pelarlos. Los cortamos en trozos grandes y los ponemos a freír lentamente en una sartén con un chorro de aceite de oliva y sal.
2. Pelamos y picamos la cebolla. En otra sartén comenzamos a pocharla con aceite de oliva. Cuando ya esté rehogada añadimos la cucharada de miel, los piñones, una pizca de sal y dejamos caramelizar a fuego muy suave una media hora.
3. Lavamos las berenjenas y las partimos por la mitad. Hacemos unos cortes algo profundos en su superficie en forma de cuadrícula. Las colocamos en un recipiente apto para microondas y forramos todo con papel film. Llevamos todo al microondas a máxima potencia durante 10 minutos.
4. Sacamos las berenjenas del micro y destapamos el papel film con cuidado de no quemarnos con el vapor. Cuando se templen vamos vaciando el interior con una cucharita, teniendo cuidado de no dejar una capa demasiado fina de piel para evitar que se rompa. Picamos la carne de las berenjenas.
5. En una sartén tostamos la carne de las berenjenas a fuego fuerte con un poco de sal y pimienta. Para ello debemos extender bien la berenjena por toda la superficie de la sartén. Cuando esté dorada incorporamos la cebolla caramelizada y mezclamos bien.
6. Vamos a comenzar el relleno de las berenjenas. Colocamos las mitades vacías en una fuente de horno. Añadimos unas lascas de parmesano y unas bolitas de sobrasada (del tamaño de una avellana). Después repartimos el relleno de berenjena, cebolla y piñones. Ahora incrustamos unas bolitas de queso de cabra y colocamos unas hojas de albahaca por encima. Napamos con el tomate frito y finalmente cubrimos con una buena capa de queso semicurado rallado.
7. Llevamos al horno durante 10-15 minutos a 180-200ºC. Después gratinamos 5 minutos más hasta que la superficie quede dorada. Es un plato redondo.
Recomendaciones.
- No cambiaría ni un sólo ingrediente esta vez. Solo os recomiendo la técnica de cocción de la berenjena en el microondas porque nos ahorra tiempo y dinero.
- Las fotos son en frío, en caliente, con el queso derretido, un espectáculo.
6 de marzo de 2013
lasaña de carne de cocido
¿Qué comida hay más completa, rica y sabrosa que un buen cocido? ¿Qué comida da después más juego para preparar ricas viandas? Ninguna. En mi casa, después de un cocido pentagruélico del maestro Carlos hay varias posibilidades: ropa vieja, croquetas o lasaña. Mi preferida son las croquetas pero ni muchísimo menos le hago ascos a ninguna de las otras dos.
Así que hoy toca receta de lasaña de restos de cocido. En este caso era un estupendo cocido gallego de Entroido, hecho por mamá Mary, y por eso tiene lacón. ¡Rico!
El tema de la bechamel que utilizo, me hace especial ilusión. Al parecer, Andrea se la enseñó a Miguel y es la receta que yo sigo en este tipo de preparaciones. No es una versión ortodoxa, la harina no se tuesta. Es fácil y rápida y por supuesto, no es la bechamel de las croquetas. Todos aquellos que tengáis miedo o estéis empezando a cocinar, aprended esta versión. Además, se la he visto hacer hasta a Arguiñano y nadie os va a decir que sabe a crudo.
Nonsenses ;)
Ingredientes. (4 raciones)
· Una caja de placas de lasaña.
· Restos de carne de cocido (yo puse unos 250 g entre lacón y pollo y algo de lomo de cerdo de otro resto).
· 1 cebolla grande.
· 2 puerros.
· 2 zanahorias.
· 3 ó 4 champiñones.
· 6 tomates maduros.
· 1/2 L de leche (2 vasos).
· Un par de cucharadas de harina.
· Una cucharada de mantequilla.
· Sal.
· Aceite de oliva virgen extra.
· Azúcar.
· Nuez moscada.
· Orégano.
· Un buen queso para rallar.
Preparación.
1. Comenzamos preparando salsa de tomate casera. Practicamos una cruz en la base de los tomates, los escaldamos en agua hirviendo, los enfriamos, y los ponemos a freír a fuego suave con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, un pellizco de sal y otro de azúcar. Cocinamos durante 25 minutos y después los trituramos.
2. Por otro lado, preparamos la bechamel. Ponemos un vaso de leche a calentar a fuego suave/medio en un cazo con la cucharada de mantequilla. El resto de la leche la vertemos en el vaso de la batidora dónde también agregamos las 2 cucharadas de harina. Batimos hasta que esté todo disuelto.
Incorporamos ahora esta última mezcla al cazo y comenzamos a dar vueltas, con mucha paciencia hasta que la mezcla espese con cuidado de que no se pegue (pueden ser 10-15 min). Cuando esté a nuestro gusto, para este tipo de platos a mí me gusta ligera, apagamos. Debemos tener en cuenta que si se enfría, espesará un poco más.
3. Comenzamos ahora a preparar el relleno. Tenemos que pelar y cortar en trozos pequeños la cebolla, los puerros, las zanahorias y los champiñones. Luego los vamos sofriendo en una sartén con aceite de oliva a fuego medio. Comenzamos por la cebolla, seguimos con el puerro y las zanahorias y por último, los champiñones.
5. Mientras las verduras se pochan, desmenuzamos la carne.
6. Agregamos la carne al sofrito. Es el momento de alegrarlo con un poco de sal, pimienta, orégano, etc. También añadimos 2 ó 3 cucharadas de la bechamel para que quede más jugoso.
7. Cocemos las placas de lasaña según las instrucciones del fabricante. Cuando estén listas las vamos depositando sobre un paño de algodón, con cuidado para que no se rompan.
8. Comenzamos a montar la lasaña. Escogemos un recipiente apto para horno y vamos formando las capas en el siguiente orden.
- Salsa de tomate.
- Placas de lasaña.
- Relleno.
- Bechamel.
9. Repetimos vueltas hasta terminar ingredientes y teniendo en cuenta que tendremos que finalizar con una capa de placas de lasaña, que naparemos con un poco más de bechamel y mucho queso rallado.
10. Horneamos en conjunto durante 5-10 minutos a 180º-200º C y finalmente gratinamos unos minutos hasta que la superficie esté dorada.
Recomendaciones.
- Si no tenéis restos de cocido, sustituidlos por carne picada. Lo que pasa que el lacón le da un toque interesante.
- Al relleno, en vez de bechamel, también le podéis agregar nata.
- Encima del queso rallado se pueden poner unas pizcas de mantequilla que le darán brillo al plato.
- El naranja fosforito de mi queso rallado no sé porque es. No tenía veneno ni nada ! Igual la foto cogió mucho contraste o era una mancha de tomate. Son del día siguiente al cocinado. Ah, y no os metáis con mi plato de Argal, es un clásico :) En tal caso, alabad, mi cazuelita roja ! Regalo acertadísimo de Margarita.
PD. Carlos, si me lees, dejo aquí por escrito que de venir, esta Semana Santa, bajaré contigo para aprender a comprar las cosas del cocido :)
13 de febrero de 2013
lasaña de calabacín
[...] Estaba don Carnal ricamente instalado
en mesa bien provista, sobre opulento estrado;
los juglares, ante él, cual señor venerado;
de todos los manjares estaba bien colmado. [...]
El Arcipreste de Hita. Libro del Buen Amor.
¿Os habéis disfrazado estos Carnavales? ¿Habéis comido lacón con grelos, orejas y freixós? De estos últimos espero traeros la receta muy pronto. Mientras, tengo que alternar los dulces de don Carnal con algo más "ligero" y propio de doña Cuaresma. Por eso la receta de hoy. Es un plato ideal para llevar en tupper que seguro que conocéis pero se os olvida preparar, jaja. Es de las recetas simples y resultonas que suelen triunfar.
¡Que aproveche!
Ingredientes. (2-3 personas)
· 2 calabacines.
· 150 g aproximadamente de queso en lonchas de oveja. De queso en lonchas de oveja.
· 150 g aproximadamente de jamón serrano.
· Salsa de tomate frito casero o una lata de tomate para freir.
· Aceite de oliva virgen extra.
· Un pellizco de sal.
· Un pellizco de azúcar.
· Orégano.
Preparación.
1. Empezamos preparando el tomate, tanto si es casero como si no. Para ello ponemos dos o tres de cucharadas de aceite de oliva en un sartén, y cuando esté caliente añadimos el tomate entero pelado. Dejamos cocer a fuego suave unos 20-25 minutos añadiéndole sal y azúcar y después trituramos.
2. Cortamos los calabacines en láminas. Si tenéis suerte y tenéis mandolina podéis hacerlo con ella que seguro os quedan mucho más regulares y bonitas. Si no tenéis como yo, tened cuidado de no dejaros los dedos con el cuchillo.
3. Precalentamos el horno a unos 200º. Colocamos las láminas de calabacín sobre un papel vegetal en la bandeja del horno. Espolvoreamos con sal y unas gotas de aceite de oliva. Horneamos durante 10-12 minutos en el piso superior del horno. Seguramente tengamos que hacer un par de bandejas. Yo os recomiendo alternar 5-6 minutos cada una en el piso de arriba.
4. Cuando el calabacín y el tomate estén hechos formamos la lasaña. Vamos intercalando una capa de tomate frito, con otra de láminas de calabacín, con el queso de lonchas y el jamón serrano. Tantas como nos permita nuestra fuente (os recomendaría no usar una muy grande para que la lasaña tenga algo de espesor). La última capa debe ser de queso. Espolvorear con orégano.
4. Cuando el calabacín y el tomate estén hechos formamos la lasaña. Vamos intercalando una capa de tomate frito, con otra de láminas de calabacín, con el queso de lonchas y el jamón serrano. Tantas como nos permita nuestra fuente (os recomendaría no usar una muy grande para que la lasaña tenga algo de espesor). La última capa debe ser de queso. Espolvorear con orégano.
5. Gratinamos en el horno durante 5 minutos hasta que la superficie esté dorada.
Recomendaciones.
- Admite variaciones, ¡como todo! Alternar con berenjenas, con alguna verdura de hoja, con rodajas de tomate natural, etc. En este blog ya teníais algo parecido, venga, haced arqueología bloguera y recordadlo.
- El tomate frito también se puede realizar pochando primero una cebolla.- La receta es sencilla y por ello escogería un queso y un jamón buenos y con sabor.
- Si os queréis poner elegantes podéis prepararla en moldes cuadrados o circulares para obetener bonitas raciones individuales :)
- El tomate frito también se puede realizar pochando primero una cebolla.- La receta es sencilla y por ello escogería un queso y un jamón buenos y con sabor.
- Si os queréis poner elegantes podéis prepararla en moldes cuadrados o circulares para obetener bonitas raciones individuales :)
3 de febrero de 2013
patatas con leche
Esta es una entrada especial porque para mi gran familia esta es una receta especial. Y este finde me estoy acordando de todos vosotros. No conozco ninguna otra casa dónde se haga, a no ser aquellas que hemos ido conquistando, jaja, y sin embargo para nosotros es absolutamente común, pues llevamos acostumbrados a ella desde pequeños. Todos los nietos se la hemos pedido a mi abuela una y otra vez. Tampoco es que sea un invento completamente novedoso, no deja de ser una combinación de este tubérculo con un lácteo, como sucede en el puré de patatas o las patatas al gratén. Simplemente, cambia un poco el procedimiento aunque no puede ser más sencillo.
Gusta a niños y mayores y es un acompañamiento perfecto para unos filetes empanados o sencillamente un estupendo primer plato.
Era una idea que b dejó en el apartado sugerencias, así que hoy, te la traigo ;)
Ingredientes.
· Patatas (1 patata por comensal si son medianas).
· Aceite de oliva.
· Sal.
· Leche.
· Un poquito de pimienta negra o nuez moscada.
Preparación.
1. Se pelan las patatas. Se cortan en rodajas finas como para tortilla y se salan.
2. Se fríen las patatas en abundante aceite de oliva caliente. Procurad que al darles la vuelta no se rompan ni se amontonen. Es importante que no queden demasiado fritas, pero que cojan un "amarillo" bonito.
3. Se escurren muy bien las patatas y se pasan, preferiblemente, a una cazuela de barro o una olla baja.
4. Se cubren con leche y se deja que hierva todo en conjunto 3 ó 4 minutos.
5. Se puede añadir una pizca de pimienta negra o nuez moscada.
Recomendaciones.
- Es un plato muy agradecido para dejar hecho previamente. Antes de servirlo se le da un hervor de nuevo y si las patatas han absorbido mucha leche, añadimos más.
22 de noviembre de 2012
puré de ¿verduras?
Llegó el frío. Abrí la nevera con la intención de hacer crema de calabaza pues contaba con que había un buen trozo. Error. Ya no estaba. En qué momento las calabazas abandonan mi nevera es algo que desconozco.
¿Y entonces qué hago? Pues vamos a recopilar elementos para poder comer algo calentito y rico. Es para animaros a que casi con cualquier cosa, los purés/crema siempre son una gran opción. Y además, con lo que me gustan, no había ninguna entrada en el blog. Había que ponerle "fin" a esta era bizcochera, jaja.
Para acompañar.
¿Y entonces qué hago? Pues vamos a recopilar elementos para poder comer algo calentito y rico. Es para animaros a que casi con cualquier cosa, los purés/crema siempre son una gran opción. Y además, con lo que me gustan, no había ninguna entrada en el blog. Había que ponerle "fin" a esta era bizcochera, jaja.
Ingredientes. (para 3 personas)
· 1 calabacín.
· 3 zanahorias.
· 1 puerro hermoso.
· 1 patata mediana.
· 1 manzana golden.
· 3 quesitos.
· Almendras (unas 10-12).
· 1/2 litro de agua.
· Sal y pimienta negra.
· Aceite de oliva virgen extra.
Para acompañar.
· Picatostes.
· Nueces.
· Queso de cabra.
· Aceite de oliva virgen extra.
Preparación.
1. Lavamos bien el puerro y después lo troceamos. Ponemos unas 3 cucharadas de aceite en la olla a presión, añadimos el puerro y comenzamos a sofreírlo.
2. Tostamos las almendras en una sartén sin nada de aceite hasta que cojan un color dorado.
3. Pelamos, lavamos y picamos (en trozos grandes) el resto de ingredientes (zanahoria, calabacín, patata y manzana). Añadimos a la olla. Sofreímos todo junto a fuego medio durante unos 4-5 minutos. Incorporamos las almendras tostadas.
3. Cubrimos de agua, añadimos sal y cerramos la olla. En mi caso estuvo al 2, desde que comenzó a "pitar", durante 6-7 minutos.
4. Abrimos la olla cuando el vapor haya salido. Retiramos la mayor parte del caldo, añadimos los quesitos, y procedemos a batir. Para conseguir la textura deseada vamos añadiendo el caldo retirado poco a poco hasta que quede a nuestro gusto. Recitficamos de sal y añadimos un poco de pimienta.
5. Para acompañar freímos unos cuadraditos de pan, picamos unas nueces y rallamos un poco de queso. Y justo antes de servir, un chorrito de aceite de oliva del güeno.
Recomendaciones.
- ¡Comérselo muy calentito! No como yo, que le tuve que sacar una foto.
- Y ya veis, que tanto valen estas hortalizas/frutas como otras. Era lo que había.
- En el Aló Comidista de hace 2 semanas tenéis una "disertación" sobre la diferencia entre crema y puré. El debate está abierto.
- Ea! Y para salirnos del tiesto, la ecuación de los gases ideales de la que me acuerdo siempre que pongo la olla al fuego :D
(Si aumentamosla presión la temperatura, con el volumen constante de la olla, aumenta la temperatura presión y se cocinan las cosas. Para abrir la olla, basta con enfriar al bicho y disminuirá la presión. Ains querido mighel, a veces te escucho, jaja).
- Ea! Y para salirnos del tiesto, la ecuación de los gases ideales de la que me acuerdo siempre que pongo la olla al fuego :D
P · V = n · R · T
(Si aumentamos
23 de septiembre de 2012
ensalada de cuscús y verduras
Los resultados del verano siguen llegando. Gracias al "vecindario" de Abarqueira tenía un gran bolsón de la comarca de judías verdes, dos o tres calabacines (o calabazones... según se mire) y un ramillete de cebolletas. Después de hacerlos de varias formas tradicionales, en hervido, pisto y crema, pues se alinearon los astros y apareció la iluminación vía El Comidista. Otra receta recopilada de su blog. Algunos de los que pasáis por aquí sois fieles seguidores suyos, pero otros ajenos al mundillo sé que no, e igual os parece buena idea.
Ingredientes.
· 1/4 kg de judías verdes.
· 1 calabacín.
· Medio vasito de agua.
· Un vaso de cuscús.
· Una cebolleta pequeñita.
· Zumo de medio limón.
· 2 cucharaditas de mostaza.
· 2 cucharaditas de alcaparras.
· Perejil y albahaca al gusto.
· Sal.
· Aceite de oliva virgen extra.
Preparación.
1. Lavamos bien judías y calabacines. Quitamos los extremos a ambos y cortamos en bastoncitos. Las judías eran redondas, así que directamente por la mitad.
2. Ponemos 2 ó 3 cucharadas de aceite sobre la sartén y salteamos las judías durante 3 ó 4 minutos. Después añadimos el calabacín y seguimos salteando otro par de minutos más. Echamos el medio vasito de agua y tapamos. Dejamos cocinar 4 o 5 minutos, destapamos, probamos las judías a ver si están a nuestro gusto ya, y si no, rematamos la cocción a fuego suave.
3. Preparamos el cuscús. Para ello lo colocamos en un cuenco con sal y un chorrito de aceite. Mezclamos bien. Ponemos a calentar agua y cuando hierva la vertemos por encima hasta que cubra el cuscús. Tapamos y dejamos reposar 10 minutos.
4. Ahora comenzamos con la salsa. Troceamos la cebolleta y la introducimos en el zumo de limón durante un rato para que pierda fuerza (este paso se puede hacer al comienzo de la receta). Ponemos en el vaso de la picadora unas 4 ó 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, las alcaparras, el perejil y la albahaca picados, las cucharaditas de mostaza, la cebolla y un pellizco de sal. Trituramos.
5. Montamos el plato, esta vez me he puesto "fisna" y he usado un molde de emplatar. Pero se puede mezclar como si fuera una ensalada normal.
Recomendaciones.
- Se puede jugar con las hierbas que se añaden, cebollino, un poco de menta, etc. Igual pasa con las verduras.
- Para emplatar con el molde, conviene untarlo previamente con un poquito de aceite.
Fotos de lectores.
3. Preparamos el cuscús. Para ello lo colocamos en un cuenco con sal y un chorrito de aceite. Mezclamos bien. Ponemos a calentar agua y cuando hierva la vertemos por encima hasta que cubra el cuscús. Tapamos y dejamos reposar 10 minutos.
4. Ahora comenzamos con la salsa. Troceamos la cebolleta y la introducimos en el zumo de limón durante un rato para que pierda fuerza (este paso se puede hacer al comienzo de la receta). Ponemos en el vaso de la picadora unas 4 ó 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, las alcaparras, el perejil y la albahaca picados, las cucharaditas de mostaza, la cebolla y un pellizco de sal. Trituramos.
5. Montamos el plato, esta vez me he puesto "fisna" y he usado un molde de emplatar. Pero se puede mezclar como si fuera una ensalada normal.
Recomendaciones.
- Se puede jugar con las hierbas que se añaden, cebollino, un poco de menta, etc. Igual pasa con las verduras.
- Para emplatar con el molde, conviene untarlo previamente con un poquito de aceite.
Fotos de lectores.
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| En un segundo plano se puede ver la versión de Yas con espárragos trigueros. |
17 de agosto de 2012
ensalada de lentejas
Estaba yo "preocupada" por las pocas legumbres que estoy comiendo aquí en la "capi" y he decidido subsanarlo. Ensalada de lentejas para olas de calores saharianos. Me la acabo de pimplar y me ha gustado tanto que poco he podido esperar para compartirla. Además que ya tocaba y tenía muchas ganas.
Ingredientes (para 1 persona).
· 150 g de lentejas cocidas.
· Un tomate sabroso.
· Un huevo.
· Unas hojas de menta.
· Media manzana.
· Un trocito de queso ahumado tipo Idiazábal.
· Sal.
· Aceite de oliva virgen extra.
· Medio limón.
Preparación.
1. Se pone a cocer el huevo en un cazo con agua. A partir de que el agua hierva se cuentan 10 minutos. Así tenemos un huevo duro (es una explicación para inexpertos, pero, por si acaso hay alguno). Mientras se cuece el huevo vamos preparando resto de los ingredientes.
2. Si como yo, habéis comprado las lentejas en conserva, hay que pasarlas por agua y lavarlas abundantemente. Después se escurren muy bien.
3. Picamos el tomate, el queso, la manzana y el huevo ya cocido en trocitos muy pequeños.
4. Colocamos todo en el plato de presentación, picamos las hojas de menta y las añadimos.
5. Aliñamos sal, aceite de oliva virgen extra y el zumo de medio limón.
Recomendaciones.
- Se puede refrigerar un ratillo. A mi me gusta del tiempo y a las cuatro de la tarde no tenía ganas de esperar.
- Se pueden cocer las lentejas previamente, simplemente lo del bote me parecía una opción más cómoda.
- Como digo siempre, cada vez que hago una ensalada (me repito más que el ajo), hay muchas combinaciones posibles de ingredientes. Estos quedan muy bien y son refrescantes.
- Para comidas unipersonales os sobrarán lentejas del bote, pero intentaré buscar otra receta para poderlas aprovechar. Duran varios días en la nevera aunque la capa de arriba se pondrá negra y habrá que retirarla.
Ingredientes (para 1 persona).
· 150 g de lentejas cocidas.
· Un tomate sabroso.
· Un huevo.
· Unas hojas de menta.
· Media manzana.
· Un trocito de queso ahumado tipo Idiazábal.
· Sal.
· Aceite de oliva virgen extra.
· Medio limón.
Preparación.
1. Se pone a cocer el huevo en un cazo con agua. A partir de que el agua hierva se cuentan 10 minutos. Así tenemos un huevo duro (es una explicación para inexpertos, pero, por si acaso hay alguno). Mientras se cuece el huevo vamos preparando resto de los ingredientes.
2. Si como yo, habéis comprado las lentejas en conserva, hay que pasarlas por agua y lavarlas abundantemente. Después se escurren muy bien.
3. Picamos el tomate, el queso, la manzana y el huevo ya cocido en trocitos muy pequeños.
4. Colocamos todo en el plato de presentación, picamos las hojas de menta y las añadimos.
5. Aliñamos sal, aceite de oliva virgen extra y el zumo de medio limón.
Recomendaciones.
- Se puede refrigerar un ratillo. A mi me gusta del tiempo y a las cuatro de la tarde no tenía ganas de esperar.
- Se pueden cocer las lentejas previamente, simplemente lo del bote me parecía una opción más cómoda.
- Como digo siempre, cada vez que hago una ensalada (me repito más que el ajo), hay muchas combinaciones posibles de ingredientes. Estos quedan muy bien y son refrescantes.
- Para comidas unipersonales os sobrarán lentejas del bote, pero intentaré buscar otra receta para poderlas aprovechar. Duran varios días en la nevera aunque la capa de arriba se pondrá negra y habrá que retirarla.
10 de mayo de 2012
brécol salteado
En todos estos días que no he estado han pasado muchas cosas. Perdí el disco duro con todas mis fotos blogueras (las actuales y las que tenía pendientes), me recompuse del susto, saqué una entrega adelante y he aprobado una asignatura. ¡Bien!
Hoy toca cocinar brécol de una manera novedosa. De entrada, igual no convence, pero luego tiene un sabor muy curioso.
Ingredientes.
· Un ramillete de brécol.
· Un trocito de jengibre.
· Zumo de dos limas.
· 2 cucharadas de miel.
· 2 cucharadas de soja.
· Unas nueces.
· Sal y aceite.
Preparación.
1. Lavamos y troceamos el brécol.
2. Pelamos la raíz de jengibre y picamos muy pequeño.
3. Salteamos el jengibre en una sartén (si tenéis un wok, mejor!) con un poco de aceite. Añadimos el brécol y dejamos que se haga unos minutos. Veréis que color verde tan bonito coge.
4. Preparamos la "salsa" con el zumo de las limas, las 2 cucharadas de miel y la soja.
5. Agregamos la salsa al brécol y cocinamos todo junto unos minutitos.
Recomendaciones.
- No hagáis mucho el brécol, queda bien con un punto crujiente.
- Si no tenéis lima, valen limones.
- Se le puede agregar un puñado de frutos secos, nueces, piñones, etc.
- Probadlo... a ver si os gusta el nuevo sabor. El verde brillante que queda no es el de mi foto (la foto es del día siguiente).
Mañana... ¡mousse de fresa! Se me han borrado las fotos... :(
Hoy toca cocinar brécol de una manera novedosa. De entrada, igual no convence, pero luego tiene un sabor muy curioso.
Ingredientes.
· Un ramillete de brécol.
· Un trocito de jengibre.
· Zumo de dos limas.
· 2 cucharadas de miel.
· 2 cucharadas de soja.
· Unas nueces.
· Sal y aceite.
Preparación.
1. Lavamos y troceamos el brécol.
2. Pelamos la raíz de jengibre y picamos muy pequeño.
3. Salteamos el jengibre en una sartén (si tenéis un wok, mejor!) con un poco de aceite. Añadimos el brécol y dejamos que se haga unos minutos. Veréis que color verde tan bonito coge.
4. Preparamos la "salsa" con el zumo de las limas, las 2 cucharadas de miel y la soja.
5. Agregamos la salsa al brécol y cocinamos todo junto unos minutitos.
Recomendaciones.
- No hagáis mucho el brécol, queda bien con un punto crujiente.
- Si no tenéis lima, valen limones.
- Se le puede agregar un puñado de frutos secos, nueces, piñones, etc.
- Probadlo... a ver si os gusta el nuevo sabor. El verde brillante que queda no es el de mi foto (la foto es del día siguiente).
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