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8 de julio de 2018

tartaletas de crema y frutos rojos


tarta de crema y frutos rojos
Mamá pato

Tartaletas de crema y frutos rojos
y sus patitos
 
Allá por los albores del mes de mayo cuatro tartaletas como esta aguardaban juntas en mi cocina un nuevo cumpleaños.

Las habituales prisas impidieron sacarles una foto a todas juntas y solo una sobrevivió a la mañana siguiente para el posado pertinente. Una pena porque lucían mucho más en comunidad, casi casi semejaba aquello Pierre Hermé. Sin embargo, no vayáis a pensar que alguien se quedó sin tarta para poder sacar la foto, sino que servidora es muy apañada, obligó a compartir la tercera y secuestró la cuarta para dichos menesteres.

Luego, a la mañana siguiente también hubo que comérsela, claro, pero eso ya es otra historia.

Sólo os puedo recomendar que las hagáis. No son difíciles, quizás una miaja laboriosas, pero si hay una ocasión que merezca la pena, y se me hace complicado no encontrarla, ¡adelante! Tendréis la ventaja de poder rebañar el cazo de crema y de cada cuatro cerezas que deshueséis, comeros cinco. Os lo digo yo, que fui capaz.


La receta está extraída del blog de El Invitado de Invierno. Echadle un ojo porque no hace falta irse tan lejos para aprender y ver maravillas. Como autobombo, recodad también esta otra tarta de manzana con base de masa quebrada y crema que se esconde en las entrañas de este bloguito.

Finalmente, si habéis entrado en las últimas dos semanas en el blog y no habéis podido, os pido disculpas. Un año más, me olvidé de pagar el dominio a tiempo. Así soy.

Ingredientes (para 4 tartaletas de 8 cm)

Para la masa quebrada
· 200 g de harina
· 100 g de mantequilla fría
· Un pellizco de sal
· 50 g de agua fría

Para la crema pastelera
· 270 mL de leche entera
· 2 yemas
· 50 g de azúcar
· 30 g de Maizena
· 60 g de mantequilla
· Cáscara del limón y vainilla para aromatizar

Para el acabado
· 125 g de fresas
· 125 g de cereza
· 125 g de arándanos
· 125 g de frambuesas
· Azúcar glas (opcional)

Preparación

Masa quebrada

1. Ponemos la harina en un cuenco. Hacemos un volcán y añadimos el resto de ingredientes: la sal y la mantequilla bien fría cortada en cubitos.

2. Comenzamos a trabajar la masa con la punta de los dedos como si pellizcáramos algo (o a alguien). Hay que trabajar muy rápido para que la mantequilla no se ablande. Se hacen migas, como si fuera arena.


3. Añadimos el agua y mezclamos hasta que las migas se unan, intentando trabajar de forma rápida.

4. Pasamos la masa a la encimera y la aplanamos un poco para que se cohesione. Se envuelve en papel film y se lleva al frigorífico durante 10 o 15 minutos. Si veis que es necesario más tiempo para manejar mejor la masa, no hay problema.

3. Se saca del frigorífico y se coloca entre dos trozos de papel hornear o papel film. La comenzamos a estirar con el rodillo hasta que tenga un grosor de aproximadamente medio centímetro. Con sumo cuidado la colocamos sobre el molde engrasado dejando que sobresalga algo de masa por los bordes. Pasamos el rodillo por encima para que se corte el excedente de masa.


4. Con ese excedente formamos una bolita con la que presionaremos los bordes de la tarta sobre el molde para que se adhiera bien. Pinchamos la base con un tenedor repetidamente y cubrimos con un círculo de papel de hornear sobre el que apoyaremos las legumbres (para que la tarta al hornearse no pierda su forma). Precalentamos el horno a 200 ºC y mientras metemos la masa en el congelador.

5. Bajamos la temperatura a 180º y horneamos durante 25 minutos.

6. Retiramos las legumbres y dejamos enfriar.


7. Una vez la base esté fría pintamos su superficie con una fina capa de chocolate blanco derretido o clara de huevo para evitar que se humedezca con el relleno y se ablande.

Crema pastelera

1. Hervimos la leche con la vaina de vainilla y la piel de limón. Dejamos infusionar durante 10 o 15 minutos. Colamos y dejamos templar.

2. Batimos las yemas con el azúcar en un bol.

3. Disolvemos la Maizena en la mezcla de yemas y azúcar batiendo enérgicamente para que no queden grumos.

4. Incorporamos un cucharón de leche tibia a la mezcla y disolvemos bien. Es importante que la leche no esté muy caliente. Vamos añadiendo la leche el resto de la leche paulatinamente.

4. Devolvemos toda la mezcla a un cazo y lo calentamos a fuego suave (2-3 en mi cocina de inducción). Es importante que no llegue a ebullición para que las yemas no se cuajen. No dejamos de remover. Si vemos que es necesario, podemos separarnos del fuego en ocasiones.

5. Después de unos 15 minutos removiendo constantemente la mezcla comienza a coger cuerpo y de repente, sucede la magia y la crema está lista.

6. Agregamos ahora la mantequilla en pomada y la integramos en la crema pastelera.

7. Vertemos la crema en un bol, tapamos con papel film pegado a la superficie (para que no se forme costra).

Fruta

1. Lavamos las frutas y las escurrimos y secamos con cuidado. 

2. Retiramos el hueso de las cerezas y las partimos por la mitad. Cortamos las fresas en trozos similares. Los arándanos y las frambuesas los mantenemos enteros.

Montaje

Hay dos opciones según la antelación con la que preparéis las diferentes preparaciones.

A. Tenéis la base de masa quebrada fría y añadís la crema pastelera en caliente (se extiende mejor) y dejáis enfriar el conjunto antes de añadir la fruta. Posteriormente añadís la fruta y espolvoreáis con azúcar glas.

B. Tenéis la base de masa quebrada fría y añadís la crema pastelera también fría (se extiende peor) e incorporáis la fruta en el momento.

En cualquiera de los dos casos, también se puede reservar la tarta en la nevera. Al contrario que otro tipo de tartas, es mejor consumirla pronto pues la fruta cortada tiene menos aguante.

Notas

- Podéis realizar una masa quebrada dulce. Para mí no es necesario y el toque salado de la base es interesante.
- Si necesitáis que la fruta aguante un poco más, podéis seguir los consejos de Miriam y añadir gelatina para su mejor conservación.
- Se puede variar la fruta, melocotones o manzanas quedan genial.
- En mi caso realicé cuatro tartaletas, sólo con dos moldes, con lo cual tuve que hacer dos tandas de cocción. Si utilizáis un solo molde, emplead uno redondo de 18 cm de diámetro o uno cuadrado de 20 cm de lado.

Vuestras fotos


Pablo ha preparado estas cuatro tartaletas para su familia en cuarentena.




24 de mayo de 2016

pan de soda y mermelada de ruibarbo y fresa



pan de soda y mermelada de ruibarbo y fresa


Resulta que ayer no tenía pan para las tostadas de mañana. Y eran las 11 de la noche. Y tenía sueño y llevaba todo el día en una silla, pero la necesidad era imperiosa.

Con lo cual tocaba uno rapidito. ¡Un pan! Ejem.

El pan de soda es perfecto para estos menesteres. Más que un pan, es un bizcocho salado. Ni fermenta, ni lleva levadura, ni masa madre ni se hace de rogar. En un periquete obtienes resultados con la dignidad pareja a un lord anglosajón.


En una conjunción de astros alineados la semana pasada la tía Rosa —no es mi tía, pero ojalá lo fuera—  había conseguido ruibarbo y se había acordado de mí. ¡Muchas gracias! Cuatro pencas llegaron a mi casa. Cocí una en solitario, con la segunda y la tercera preparé esta mermelada y la cuarta está reservada para ser asada y acompañada con helado de vainilla. Slurp.

Así que, queridos amigos y amigas, finalmente esta mañana he podido desayunar al estilo irlandés pan con mermelada después de aprovechar la bonita luz del amanecer para sacar las fotos de este bodegón con las legañas aún puestas. Han quedado bonitas. Sospecho que dormida hago mejor las cosas. Da que pensar.

Como remate final de este ¡dos por uno! recetil, ni que estuviera yo para tirar la casa por la ventana, creo que todavía no os había enseñado esta joya audiovisual. En primicia, ladies and gentelmen, un vídeo con Ibán Yarza y algunas personitas conocidas intentando aquello de amasar. Que tiempos aquellos en los que éramos fans.

Eh, que la receta del pan de soda sigue siendo suya.


Cierto :-)

Ingredientes.

Para el pan de soda.

· 245 g de harina integral.
· 15 g de harina panificable.
· 3 cucharaditas de levadura química.
· 7 g de sal.
· 35 g de miel.
· 280-300 g de agua (107-115% de hidratación).
· Semillas al gusto, en mi caso pipas de calabaza y semillas de sésamo.

Para la compota de ruibarbo y fresas. (Un tarro).
· 400 g de ruibarbo.
· 200 g de fresas.
· 200 g de azúcar.
· Zumo de un limón.

mermelada de ruibarbo y fresa

Preparación.

Para la compota de ruibarbo y fresas.

1. Pelamos los tallos de ruibarbo en el caso de que sea necesario. Si son grandes, suele ser necesario. Con un cuchillo de puntilla y comenzando desde un extremo, retiramos la primera capa de piel, la que tiene el color rojo bonito.Troceamos.

2. Lavamos las fresas y las partimos.

3. En un bol ponemos a macerar el ruibarbo y las fresas con el azúcar. Dejamos que repose unas horas.

4. Añadimos el zumo de limón y ponemos la mezcla a cocer a fuego suave durante unos 20-30 minutos.

5. Trituramos, pasamos por el chino, pasapurés o directamente no hacemos nada. Lo dejo a vuestro gusto.

6. Embotamos.

Para el pan de soda.

1. Engrasamos el molde con mantequilla y harina y precalentamos el horno a 220 ºC.

2. Mezclamos todos los ingredientes sólidos (harinas, sal y levadura química).

3. Añadimos la miel y el agua y removemos con las manos. Es una masa pringosa y líquida, queda una textura similar al barro.

4. Incorporamos las semillas y removemos.

5. Volcamos la masa en el molde. Espolvoreamos con una pizca de harina.

6. Horneamos durante 40 minutos. Desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Notas.


- Con estas cantidades queda una mermelada ligeramente ácida, podéis añadir más azúcar si os gusta más.
- En este post de Sweet & Sour encontraréis todo lo necesario sobre conservas caseras.

- En el blog tenéis otras mermeladas interesantes como la de frutas del bosque o la de tomate.
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pan de soda

9 de mayo de 2016

patatas asadas con salsa tártara

patatas asadas con salsa tártara

No se le puede llamar receta.
Pero está de muerte.

Simplemente es una idea para comer rápido y bien sin dedicarle demasiado tiempo a ello. El microondas, ese invento del demonio, facilita el asado de las patatas. Echadle un ojo a la técnica porque os puede sacar de algún apuro.


Los tirabeques solo están cocidos, pero ¡ays! es morderlos y morder la primavera. Sí. Con frase rimbombante incluida. Los tirabeques se lo merecen todo y más. ¡Mi reino por un tirabeque! Estos eran de Betanzos. Resquiescat in pace.


La salsa tártara tendrá de tártara lo mismo que la menda, pero es una versión rica y resultona.

Ea. ¿Lo vais pillando, no? Easy, people. He retomado The Wire. MF.


Ingredientes (hortalizas para 2 y salsa para Atila y todos los hunos)

· 6 patatas pequeñas o medianas, pero de tamaño uniforme.
· Una pizca de mantequilla.
· Sal.
· 250 g de tirabeques.

Para la salsa.
· Dos huevos.
· 200 mL de aceite de oliva suave.
· Limón.
· Sal.
· 2 cucharadas de yogur.
· Pepinillos en vinagre.
· Alcaparras.
· Perejil.
· Pimienta negra.

Preparación.

Para cocer las patatas en el microondas.
1. Lavamos muy bien las patatas. Nos vamos a comer la piel así que podéis cepillarlas bien para que no queden restos de tierra.
2. Las colocamos en un recipiente (bol) apto para microondas con medio vasito de agua. Tapamos el recipiente con papel film.
3. Las cocemos en el micro a máxima potencia (en mi caso 700W) durante 15 minutos.
4. Sacamos el bol del micro. Quitamos el plástico con mucho cuidado porque saldrá un vapor abrasador. Partimos las patatas por la mitad.
5. Pincelamos cada media patata con un poco de mantequilla derretida y salpimentamos.
6. Gratinamos las patatas durante 5 minutos hasta que adquieran un tono dorado.

Para cocer los tirabeques.
1. Les quitamos los extremos y los hilos en el caso de aquellos ejemplares "más creciditos".
2. Ponemos agua con sal a hervir. Cuando hierva, añadimos los tirabeques y los cocemos durante 3 o 4 minutos.
3. Pasado ese tiempo los sacamos del fuego y los volcamos sobre un recipiente con agua fría —incluso con hielo— para parar la cocción y que mantengan el color verde.

Para la salsa tártara.
1. Cocemos un huevo. Separamos la clara de la yema.
2. Picamos menudamente las alcaparras, los pepinillos, la clara de huevo y el perejil.
3. Con el otro huevo y el aceite hacemos una base de mayonesa. Aquí os digo como.
4. Agregamos a la base las dos cucharadas de yogur y los ingredientes picados (pepinillos, alcaparras, clara de huevo y perejil).
5. Sazonamos con limón y sal.
6. Agregamos la yema desmenuzada y más perejil para decorar.

Recomendaciones.
- El tiempo de cocción de las patatas dependerá del número de patatas, el tamaño y la potencia de vuestro micro. 

patatas asadas con salsa tártara

1 de junio de 2015

"helado" de plátano, fresas y cerezas

"helado" de plátano, fresas y cerezas


Estrenemos junio y comamos helado.

Vaaaaaaaaale. No es helado de verdad, pero da el pego, está rico, es fácil y alegra un postre.

¿No está mal tampoco, no? ;) 

Ingredientes. (2 cuenquitos)

· Un plátano.
· 3 ó 4 fresas.
· 5 ó 6 cerezas.
· Leche (opcional)

Preparación. 

1. Lavamos y secamos las fresas y les quitamos el pedúnculo. Lavamos y secamos las cerezas y las deshuesamos. Pelamos el plátano. Cortamos todas las frutas en pedacitos.

2. Las congelamos durante al menos una noche guardadas en un táper, bandeja o bolsita de plástico.

3. Sacamos las frutas del congelador, agregamos una cucharada de leche y trituramos bien todo con una buena batidora.

Notas.

- Lo que le da textura a este helado es el plátano. Es un ingrediente imprescindible. Se pueden variar el resto de frutas, una buena alternativa es mezclarlo con mango y un poquito de vainilla.
- Cuanto más potente sea vuestra batidora, mejor. Si tenéis una buena americana, de esas que trituran hielo, no vais a tener ningún problema. Sin embargo, yo lo hago con una "túrmis" de mano de 300 míseros vatios y mucha paciencia. Dejo atemperar la fruta 10 minutos y luego, poco a poco, voy batiendo. Trituro, le doy vueltas con una cuchara, y vuelvo a triturar.
- Con mi humilde batidora no os metáis porque me la regaló mi querido padre cuando me fui de casa. Eso, y una olla a presión. Mi padre mola.
- Es posible que mi bienquerida batidora la espiche haciendo estos helados, ¿pero puede haber una muerte más dulce?
- Espichar es una palabra recogida por la RAE. Me encanta.

"helado" de plátano, fresas y cerezas

28 de mayo de 2014

postre de queso y fresas

postre de queso y fresas

Siempre hay que dejar un huequecillo para el postre.

Aunque lo mejor de esta receta ha sido descubrir que ricas están las soletillas mojadas en zumo de naranja y un poco —ejem, poco— de ron. Técnica interesante para amenizar las mañanas de ordenador.

Una alternativa más a los postres con fresas (recordad que esta es y será mi greatest hit). Es una versión de esta mousse de queso y fresas del blog Rico sin azúcar, muy recomendable para visitar.

Hoy tengo poco rollo. A veces pasa.

Ingredientes. (4-6 vasitos)

· 250 g de queso quark.
· 125 mL de nata para montar (35% m.g.)
· 250 g de fresas.
· Azúcar.
· Una cucharadita de vinagre de módena.
· 12 bizcochos de soletilla.
· Zumo de una naranja.
· Un par de cucharadas de ron.

Preparación.

1. Lavamos y picamos menudamente las fresas. Añadimos una cucharada de vinagre de módena y una cucharada rasa de azúcar. Dejamos macerar.

2. Troceamos los bizcochos de soletilla. Los bañamos en la mezcla de zumo de naranja y ron. Tened cuidado de que se mojen lo justo para que no se deshagan. Colocamos en el fondo de los recipientes.

3. Batimos el queso quark con azúcar al gusto con una batidora de varillas.

4. Incorporamos las fresas al queso y mezclamos con una espátula.

5. Montamos la nata con las varillas. Es mejor que previamente tengáis un rato la nata y el bol en el congelador. Volcamos la nata sobre la mezcla de queso y fresas y mezclamos con movimientos circulares. Es el momento de rectificar de azúcar.

6. Rellenamos los moldes y dejamos enfriar, al menos, un par de horas.

Recomendaciones.

- Usad unos recipientes más bajos y anchos que los míos, porque lo rico es que con cada cucharada se tomen crema y bizcocho.
- Se pueden utilizar otros quesos crema (ricota, mascarpone, etc).
- Es algo complicado montar esa cantidad de nata, por ser poca. Podéis aprovechar para para montar más para alguna otra preparación o variar tranquilamente las cantidades según lo que tengáis a mano. En la receta original son 500 g de queso por 200 mL de nata. Mi tarrina de queso tenía 250 g y me quedaban aproximadamente 125 mL en un brick así que por eso han sido esas cantidades.
- Es preferible sacarlo de la nevera un ratito antes de que vaya a ser consumido.

postre de queso y fresas

22 de mayo de 2014

garbanzos salteados con ajetes y setas


garbanzos salteados con ajetes y setas


Ahora mismo se supone que tendría que estar escribiendo un pequeño ensayo titulado "Aplicación de la razón pura al sentimiento del amor". Así, en frío. No preguntéis. Yo he decidido pasar por ahora del tema y hablaros a vosotros de unos garbanzos con ajetes, que me es más familiar y cercano. No sé que tal le parecerá al profesor, será cuestión de llevarle una tarterilla para que cate. Se conquista por el estómago, dicen...

Por otro lado me pronosticaron que hoy me sentiría como si una manada de mil ñus hubiese pasado por encima de mí. Los veo. A los 1000. Y subo dos camiones como el de Mandyfans absoluta de la redacción de la noticia ¿gran piloto? ¿pésimo navegante? JUAS—. En un intento de sentirme fuerte y sabiendo que son el punto delicado de mis "menuses" hemos comido un resultón y primaveral plato de garbanzos.

Aunque hoy, mayo, marcea y quien hubiera pillado un buen cocido de mi padrino. Ays.
 

Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.

Que sapiencia ;)


Ingredientes.

· 400 g de garbanzos cocidos (un bote de conserva).
· 6-8 ajetes tiernos.
· 400 g de setas variadas (champis, shiitake, pleorotus).
· Una cebolleta.
· Aceite de oliva.
· Sal y pimienta.
· Perejil picado.

Preparación.

1. Pelamos y picamos la cebolleta. La pochamos en una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva.

2. Picamos los ajetes y los añadimos a la sartén a fuego medio.

3. Incorporamos los garbanzos cocidos bien lavados (si son de bote) y dejamos que se doren.

4. Lavamos las setas, las troceamos y las salteamos a fuego fuerte en otra sartén. Esto último es opcional. Yo no quería que soltasen demasiada agua en el salteado de garbanzos y por eso preferí hacerlas en una sartén diferenciada.

5. Juntamos las setas con los garbanzos. Salteamos durante unos minutos, salpimentamos y espolvoreamos con perejil picado.

Recomendaciones.


- Incorporar también unas espinacas frescas picadas. Yo iba a hacerlo, pero se me olvidó. Ahora las espinacas están en la nevera esperando una nueva puesta de largo.
- Un par de guindillas tampoco le van a sobrar.

28 de abril de 2014

alcachofas de Sanlúcar

alcachofas de Sanlúcar

En parte, se trata de comer bien. Sin entrar en las metafísicas con las que alimentáis el espíritu, ¿eh? que yo me preocupo SOLO de vuestra parte mundana.

No implica cantidades ingentes de tiempo.
Ni gastos desmedidos.
Ni platos elaborados.
Ni maña, ni fuerza —a no ser que seas una pichiruchi y te puedan los botes de conserva—.
Ni siquiera, cacharrada.

Solo un poco de buena voluntad.

Un par de cuchillos, una sartén.
Y un blog de donde sacar recetas, ¡indirecta!

Y si no, os intentáis buscar unos tíos como los míos —aviso, el listón está bieeeeeeeen arriba— que os las envíen escaneadas o mejor aún, que os inviten a comer. Hay casas donde siempre se come bien. La de Marga y Luis es una de las mejores. Ellos también.


En un intento de reconvertir la manzanilla en albariño, Doñana en las Fragas, el Guadalquivir en el Umia, el Rocío en San Andrés (me descojono yo sola) os dejo esta receta suya que tenéis que probar.

Ingredientes.

· 4-6 alcachofas.
· Una cebolla.
· Un ajo.
· 2 manzanas.
· Unos granos de pimienta.
· Una cucharadita de mostaza.
· Un vaso de manzanilla (o vino blanco).
· Aceite de oliva.
· Sal.
· Perejil.

Preparación.

1. Limpiamos las alcachofas quitando las hojas de fuera hasta quedarnos con las que ya se vean amarillas. Pelamos el tallo. Cortamos la punta más dura de arriba de las flores y troceamos en cuartos las alcachofas. A medida que las vamos limpiando las depositamos en un bol con agua fría y zumo de limón o perejil abundante fresco para que no se oxiden. Las cocemos en agua hirviendo durante 15-20 minutos.

2. Pelamos y picamos el ajo y la cebolla. Sofreímos en una sartén a fuego medio hasta que comiencen a dorarse.

3. Añadimos la manzana pelada y bien picada con la mostaza y los granos de pimienta. Rehogamos todo junto unos 5 minutos.

5. Sofocamos con el vaso de vino y dejamos cocer a fuego suave durante 8-10 minutos.

6. Trituramos la salsa con la batidora o pasándola por un chino.

7. Disponemos las alcachofas bien escurridas en una cazuela y regamos con la salsa. Permitimos que de un hervor y degustamos.

Recomendaciones.

- La salsa está buena con todo. Nos sirve para acompañar desde estas alcachofas a unos tallarines o un lomo asado de cerdo.
- Si trituráis la salsa con la batidora, tened la precaución de retirar algunos de los granos de pimienta o ... no.
- Acompañadas de arroz blanco conforman un plato bien rico.

24 de junio de 2013

revuelto de champiñones para el santo Juan

revuelto de champiñones para el santo Juan

Ayer fue el San Juan más frío de la historia. Al menos de mi historia.
Hoy me gustaría tener este revuelto para comer, porque cumpliría los requisitos perfectos para el día después. Verde, ligero y calentito. Nada de criollos y sardinas en una temporada.

Pero no va a ser porque la foto es de la semana pasada.
Cosas del directo ;)
Esta última frase no pega.

Estoy preocupada por qué voy a comer hoy.
Mis roomies no muestran indicios de tener hambre.
En cualquier otra ocasión diría que no mostrar indicios de gusa a las 13.20h es de gente que no es de fiar.
Pero ellos lo son. Jaja.
Voy a hacerme un apertivo. Vosotros... ¡animaros con el revuelto! No es un revuelto cualquiera. Palabrita.


Ingredientes. (3 personas)

· 250 g de champiñones.
· 250 g de champiñones portobello.
· Una cebolleta.
· Un puerro.
· 6 u 8 espárragos trigueros.
· Una loncha de medio cm de pechuga de pavo natural.
· 3 huevos.
· Salsa Worcestershire.
· Sal y pimienta.
· Aceite de oliva.
· Perejil.
· Queso parmesano.

Preparación.


1. En una olla con agua hirviendo cocemos los espárragos durante unos seis-ocho minutos. Cuando estén listos los remojamos en agua fría para que mantengan el verde y los troceamos.

2. En un sartén sin aceite doramos la pechuga de pavo natural cortada en cubos. Retiramos y reservamos.

3. Añadimos a la sartén un chorro de aceite de oliva. Pochamos el puerro y la cebolleta bien picados.

4. Mientras vamos lavando muy bien los champiñones y los troceamos. Cuando el puerro y la cebolleta estén comenzando a dorarse, añadimos los champiñones. Es importante que el fuego esté fuerte porque así el agua que sueltan se va evaporando. Incorporamos también los espárragos.


5. Sazonamos el conjunto con la salsa worcestershire, sal, pimienta, perejil picado y parmesano rallado. Salteamos en conjunto durante tres o cuatro minutos.

6. Incorporamos tres huevos y removemos hasta que cuajen.

7. Servimos espolvoreando algo más de perejil y rallando parmesano en el momento.

Recomendaciones.


- Los revueltos son otro de los grandes cajones de sastre de la cocina. Caben mil y un ingredientes y variaciones según lo que haya en la nevera.
- Si seguís este al pie de la letra (más o menos) veréis que tiene algo más de gracia que si sólo os quedáis en cebolla + champis + huevo.
- La pechuga de pavo natural no es el típico fiambre de pavo, pero está también en charcutería.

20 de mayo de 2013

bizcocho de primavera

bizcocho de primavera

El mes de mayo es complicado recetear. Por eso me dedico a retar a visitantes y meterme en camisas de once varas. Jaja. Es lo que hay. Vivo al límite ;)

En esta historia del bizcocho de primavera entonces he conseguido liar a más gente. A la familia Tartufo (al completo, ¡espero!) del blog Las recetas de la familia Tartufo. A raíz de haber titulado a dos de nuestras recetas menestra de primavera y tortilla de primavera respectivamente, la Sra.Tartufo sugirió que la próxima receta había de ser un bizcocho. Les propuse un reto, y aceptaron. Ahora tenéis a vuestra disposición dos opciones para desayunar o merendar (o picar entre horas) bien ricas con fruta de temporada.

Las condiciones del reto eran:

- Inspiración completamente libre.
- Dos ingredientes de temporada.
- Dos semanas para preparar y publicar (ejem).

En mi caso me decanté por fresas y nísperos. Además tenía muchas ganas de hacer algo con flores y justo el día que me iba a poner manos a la obra, encontré en un puesto de una feria de comercio justo un gran cesto lleno de capuchinas. Era una señal y me compré un par de docenas de estas lindas y coloridas flores. Tengo que señalar que normalmente se utilizan crudas en ensaladas o como decoración, pero yo decidí hacer un jarabe para poder incorporarlo al bizcocho.

El jarabe quedó de un color morado muy oscuro y las fresas le dieron al bizcocho una tonalidad marrón azulado. De esto sacamos dos conclusiones. Una, no es el bizcocho más favorecedor para ser fotografiado al corte (por eso os he puesto la foto colorida del bodegón de ingredientes, para quedarme más tranquila). Dos, nunca os fíeis de algo que sea color rosa y diga sabor a fresa (y haya sido horneado). Será de todo, menos fresa.


Y sin más, os dejo mi versión de este invento. No os olvidéis de visitar la otra propuesta de la Familia Tartufo que me ha sorprendido muy gratamente con un original bizcocho de calabacín y mermelada de zanahoria que probaré seguro.

Ingredientes.

· 6 huevos.
· 300 g de azúcar.
· 350-400 g de harina tamizada (repartidos en dos "lotes").
· 120 g de aceite de oliva.
· 2 yogures naturales.
· 2 sobres de levadura.
· Un pellizco de sal.
· 125 g de fresas batidas.
· 125 g de nísperos batidos.
· Una cucharada de almíbar de capuchinas.

Para el almíbar de capuchinas

· 50 g de capuchinas (unas dos docenas).
· 200 g de agua.
· 150-200 g de azúcar.

Preparación.

Para el almíbar de capuchinas.


1. Ponemos a hervir 200 g de agua. Infusionamos unos 50 g de flores en ese agua caliente durante un par de horas.
2. En un cazo calentamos a fuego suave el agua infusionada con 150-200 g de azúcar hasta conseguir que espese (unos 25-30 minutos).

Para el bizcocho.

1. Batimos los huevos con el azúcar durante unos 5 minutos con la batidora de varillas. Añadimos el aceite y continuamos batiendo durante otro minuto. Incorporamos los yogures y batimos un par de minutos más.

2. Repartimos esta masa en dos boles. En uno agregamos el puré de fresas y una cucharada de almíbar de capuchinas y en el otro el puré de nísperos.

3. En cada bol incorporamos en dos tiempos un "lote" (175-200 g) de harina, un sobre de levadura y una pizca de sal. Removemos suavemente con las varillas hasta que no queden grumos.

4. Precalentamos el horno a 160ºC. Engrasamos el molde donde vayamos a hornear el bizcocho. Vamos alternando capas de masa de fresa y masa de níspero.

5. Horneamos el bizcocho durante 50-60 minutos o hasta que pinchemos y el palillo salga limpio.

6. Dejamos enfirar sobre una rejilla y consumimos.

Recomendaciones.


- Es un bizcocho que tira a pudin, pero es muy jugoso y sabe mucho a fruta.
- Se pueden cambiar los purés de fruta por otras que estén de temporada.
- Se puede espolvorear con azúcar glas.
- Lo de las flores es completamente prescindible, de hecho, de tenerlas, yo no las usaría ahora para esto.







4 de mayo de 2013

ensalada de patata y guisantes

ensalada de patata y guisantes
  

Después de varios días seguidos en los que por circunstancias he comido carne (y platos bien ricos) he llegado a la conclusión de que realmente mi tendencia es a comer más bien poca. No sé si consciente o inconscientemente se queda en una vez (a veces ninguna) a la semana. Entonces después de este atiborramiento ocasional... me busqué un par de platos más verduriles para reestablecer el equilibrio.

Soy una auténtica fans de las ensaladas de patata. Es uno de mis platos estrella de comida de batalla. Aunque en el blog normalmente mis platos son para 2 ó 3 personas tengo una cara oculta que sale a relucir en verano y que tiene la costumbre de guisar para 12-15... ¡20! comensales de buen saque. Es en esos momentos cuando sí que creo que esto del yantar no se me da mal del todo ;)

En esta ocasión, y como el número de personajes a comer lo permite, he optado por utilizar patatas nuevas, guisantes de Betanzos ("arroz con chíiiiiiiicharos, pataaacas noooovas") y espárragos de Navarra, estos últimos algo caros, por eso sólo me traje dos. Como me parecía tan cutre esto de poner sólo dos espárragos os dejo que compréis cuatro, jaja.

Sólo os pido una cosa, las ensaldas de patata nunca frías, por favor. Tibias son amor.

La inspiración ha salido de estas dos recetas de los blogs Lola en la cocina y A ver que cocinamos hoy. No os vayáis sin echarles un ojo.


Ingredientes.

· 2 patatas grandes.
· 2-4 espárragos blancos.
· 400 g de guisantes frescos (el peso es con vaina).
· 2 huevos.
· 1 cebolleta o cebolla tierna.
· Hojas de albahaca.
· Hojas de perejil.

· Un puñado de piñones.
· Queso parmesano.
· Aceite de oliva virgen extra.
· 1 limón.
· Sal y azúcar.

Preparación.

1. Cocemos las patatas (con piel o sin piel) hasta que estén tiernas. Se puede hacer en olla normal o a presión. 

2. Cortamos la base (unos 2 ó 3 cm) de los espárragos. Los pelamos con un pelapatatas excepto la parte de la cabeza que no se debe tocar. Se disponen sobre una cazuela con agua para cubrirlos, un pellizco de azúcar y un poco de sal. Según lo tiernos que sean deberán hervir entre 20 y 40 minutos. Cuando los pinchemos y estén tiernos, escurrimos y reservamos.

3. Cocemos los huevos durante 8-10 minutos según lo entera que os guste la yema. Reservamos. Sacamos los guisantes de las vainas y también hervimos durante 5 minutos.

4. Pelamos y picamos la cebolleta en trozos pequeños. La dejamos macerar un rato con el zumo de limón para que pierda algo de fuerza.

5. Preparamos ahora el pesto. Trituramos en una picadora la albahaca, el perejil, los piñones, el queso parmesano, y unas tiras de la parte amarilla del limón. Agregamos aceite de oliva virgen extra y mezclamos bien.

6. Montamos el plato colocando los ingredientes y salando en su justa medida. Ponemos las patatas de base, luego los espárragos (troceados o sin trocear, al gusto), los huevos cortados en octavos, los guisantes, la cebolleta picada y finalmente aliñamos con el pesto.

Recomendaciones.


- Sé que es una lata esto de cocer todo por separado, es por dejar cada cosa en su punto, pero en una versión rápida, se superponen cocciones y ya está.
- Es un plato para disfrutar los espárragos y los guisantes así que intentad que sean frescos.
- Se le puede añadir un diente de ajo al pesto y triturarlo con el resto de ingredientes.
- Lola utiliza huevos de codorniz y la verdad que quedan muy xeitosos.


ensalada de patata y guisantes

24 de abril de 2013

fresas con naranja

fresas con naranja

Es mi postre preferido de la temporada de fresas. Todas las semanas de primavera mientras conviven estas dos frutas lo repito constantemente. No tiene nada, pero lo tiene todo. Y me gusta mucho, por eso lo traigo en un día como hoy. Un 24 de abril. Día de mi abuelo Fernando. Este postre, una siesta silenciosa y una partida de pocha. Poco más se necesita para una buena tarde.

Ingredientes.

· 300 g de fresas.
· Zumo de dos naranjas.
· Una cucharada rasa de azúcar.

Preparación.


1. Lavamos y troceamos las fresas retirando el pedúnculo. Las colocamos en un bol con una cucharada de azúcar y el zumo de naranja. Dejamos una media hora mínimo para que se integren los sabores.

Recomendaciones.


- Fresas y naranjas estupendas y no tomarlo demasiado frío.

21 de abril de 2013

tortilla primavera

tortilla primavera

Los ordenadores hacen perrerías. A lo largo de la corta vida de este blog, ya es la segunda entrada donde os cuento una mala pasada de mis bártulos informáticos. Esta vez ha sido más rápido e indoloro y no he perdido nada de información. Sólo se ha retrasado un poco la publicación de esta tortilla de foto borrosa, pero de gran aceptación y múltiples posibilidades y que os recomiendo probar para variar de vez en cuando. Es adaptable a todos los gustos, ¡así que no hay excusa!

En mi caso fue acopañada de una ensalada de tomates, nueces y olivas negras que recomiendo también por ser un contrapunto bastante acertado.

Una cancioncita para amenizar el pelado y cortado de tanta verdura y que le gusta mucho a mi señor padre que ha conseguido que hoy tenga de nuevo el pc dispuesto.


Ingredientes. (3 personas)

· 2 patatas muy grandes.
· 2 cebollas.
· 1/2 puerro.
· 1 zanahoria.
· 1 calabacín.
· Un puñado de guisantes frescos.
· 4 ó 5 espárragos verdes.
· 1/2 pimiento verde.
· 1 zanahoria.
· 5 huevos.
· Aceite de oliva.
· Sal.
· Perejil fresco picado.

Preparación.

1. Ponemos una olla al fuego con agua. Cuando rompa a hervir introducimos los espárragos bien lavados y sin la parte leñosa del final del tallo. Cuando pasen los 5 minutos añadimos también los guisantes frescos y dejamos todo unos 5-6 minutos más. Apagamos. Los tallos de los espárragos se cortan en rodajas de 4 o 5 mm y la punta se deja entera. Reservamos.

2. Lavamos y cortamos el calabacín en rodajas finas y lo freímos en una sartén con poco aceite. Cuando esté dorado, lo escurrimos en un papel absorbente y reservamos también.


3. Ahora es el turno del resto de ingredientes. Pelamos y cortamos las patatas, como para tortilla, jaja; la cebolla, en juliana; el pimiento, en tiras; la zanahoria y el puerro, en rodajitas. Salamos.

4. En una sartén amplia y con abundante aceite de oliva freímos los anteriores ingredientes a fuego medio durante 20-25 minutos. Tenemos que ir dando vueltas para que se hagan todos por igual y con cuidado para que no se deshagan las láminas de patata. Cuando esté todo bien frito, escurrimos bien y dejamos enfriar unos minutos.

5. En un bol, también amplio, batimos 5 huevos y vamos añadiendo todas las verduras y abundante perejil picado. Si vemos que queda muy compacta la masa, añadimos otro huevo batido. Probamos y rectificamos de sal.

6. En una sartén que no pegue añadimos unas gotas de aceite de oliva, dejamos que se caliente bien, y echamos la mezcla. Cuajamos por un lado, posteriormente damos la vuelta con un plato/tapa y dejamos cuajar por el otro. Es posible que necesite una vuelta más.

Recomendaciones.

- Es una tortilla muy de aprovechamiento de lo que hay en la nevera y de las verduras de temporada. Podéis ir cambiando ingredientes sólo teniendo en cuenta como os gusta más su preparación antes de incorporar los huevos, si primero cocidos, a la plancha, fritos... etc.