21 de abril de 2018

pastel de chocolate sin gluten


Pastel de chocolate sin gluten


Que como plan de sábado por la mañana me propongan preparar un pastel, es señal de que algo está bien. Si, además, la búsqueda de receta tiene algún requisito como ausencia de gluten, aún se hace más "enjundiosa" y divertida. Y, si sabemos que es el postre para después de un gran lacón con grelos  —adoración al porquiño—, ¿quién va a decir que no?

Desde luego no yo. No es mi estilo ni aunque me propongan dormir en la horcada de un volcán activo (esto pasó). Así que, con el envite hecho, me animé a ser pinche en campo contrario intentando dejar mi pequeña nariz metomentodo en un plano secundario. Esto ya no es tanto mi estilo, para qué nos vamos a engañar. Alguna manía tuve que aportar. Un pequeño Oompa Loompa se muere si se cambia el cacao en polvo por Nesquik. Por todos es sabido.

Hecha esta nimia aclaración, el resto fue cosa de Alber siguiendo receta de Directo al Paladar. Me limité a disfrutar la ausencia de presión del que no tiene la responsabilidad de mantener su casa sin llamas.

Ese día no fue posible sacar fotos, así que he tenido que repetir pastel para la desgracia ajena de mis compis de ASF en pleno pintado del mural de Zalaeta. En esta segunda edición ya he jugado en casa y, aunque debería estar avergonzada, le he incorporado alpiste. Una miaja de licor café realza el espíritu.

Probadlo si podéis. Está de muerte lenta.

PD. Si alguien no quiere chocolatadas y busca ideas fáciles y sanotas para el día a día, voy publicando propuestas en la cuenta de Instagram del blog. Aunque iré subiendo alguna por aquí también.

pastel de chocolate sin gluten


Ingredientes

· 125 g de chocolate negro con alto porcentaje de cacao
· 80 g de mantequilla
· 50 g de azúcar
· 40 g de almendra molida
· 40 g de avellana molida
· 3 huevos
· 2 cucharadas de cacao en polvo
· Una cucharadita de esencia de vainilla
· Una pizca de sal
· Un chorrito de licor café o una cucharadita de café molido

Preparación

1. Calentamos el horno a 175 ºC y forramos un molde de 18 cm con papel sulfurizado.

2. Batimos los huevos con el azúcar con una batidora de varillas (preferiblemente) durante cinco minutos hasta que blanqueen.

3. Derretimos el chocolate con la mantequilla en el microondas. Lo hacemos en intervalos de 30 segundos para evitar que se queme. 

4. Mezclamos los ingredientes secos: almendra, avellana, sal y cacao.

5. Incorporamos a la crema de huevo y azúcar los ingredientes secos con movimientos envolventes para que no se baje.

6. Añadimos al chocolate fundido con la mantequilla la cucharada de esencia de vainilla y la cucharada de licor café.

7. Vertemos la mezcla de chocolate sobre la otra crema y seguimos mezclando delicadamente con una lengua o espátula.

8. Horneamos durante 25 minutos aproximadamente. Podemos girar el pastel a mitad de la cocción. En este pasteleo es mejor quedarse cortos que pasarse de horneado.

Notas

- La gracia de este pastel es que es bastante húmedo y jugoso.
- Se puede decorar con azúcar glas si os gusta.
- La primera vez le incorporamos unas pepitas de chocolate belga. Sí, las mismas de la entrada anterior, fueron muy rentables.
- A mejores ingredientes, mejor calidad del pastelito.

27 de febrero de 2018

bollitos de leche con chocolate

bollitos de leche con chocolate

Tenía abandonado al sector bolleril de mis múltiples fans. Así que para redimirme, traigo una cosiña que sé que os gustará. Lleva mantequilla, chocolate negro belga y parece tierna y esponjosa. Además, tiene el atractivo de los procesos de masas levadas. ¿Qué más se puede pedir?

Pues sí, podéis pedir dos docenas de bollitos.

Pero estos no. Estos son los del cumple de María. En pedir su receta de fiesta, como en casi todo, es una persona muy especial. Suerte que tengo y tenemos. Por ello, en vez de tarta para el postre, desayunamos bollitos con leche fresca fría.

Sin embargo, para desayunar bollería recién hecha, queridas personas, hay que madrugar  y pedirle a los demás que no lo hagan. También es recomendable no trasnochar, pero eso ya es otra historia... 

Primero, una se levanta sopa y forma los bollitos con la masa preparada de víspera. Hay que procurar no despejarse mucho para luego volver a la cama mientras los honguitos hacen su magia. Al cabo de un par de horas, una se vuelve a levantar, hornea y ¡pone a enfriar! Esto lo aclaro porque los bollos se hornean más rápido de lo que se enfrían aunque los saquéis al alféizar un día frío de febrero.

Es muy posible que, para ese momento de pérdida de temperatura, ya existan personas acechantes con ganas de robar uno, pero hay que aguantar el fuerte y resistir al menos hasta que estén casi tibios. Y sí, ya entonces nos podemos abalanzar, comernos cuatro por cabeza y suspirar hasta el año que viene.

¡Feliz cumple, pequena! :)

La receta es del blog de Las recetas de MJ con un par de cambios. Cuenta con un vídeo ilustrativo que podéis ver y orientaros durante todo el proceso.


bollitos de leche con chocolate


Ingredientes (para unos 15 bollitos)

· 500 g de harina de fuerza
· 220 g de leche entera
· 60 g de mantequilla
· 20 g de levadura de panadería
· 40 g de azúcar
· Una cucharadita de sal
· Dos yemas de huevo
· Pepitas de chocolate
· Una vaina de vanilla
· Un huevo o leche para pincelar

Preparación

1. Calentamos la leche sin que llegue a hervir e introducimos la vaina de vainilla. Dejamos infusionar hasta que se entibie. Luego abrimos la vaina por la mitad y con la punta de un cuchillo raspamos las semillas y las incorporamos a la leche.

2. En un bol agregamos la leche tibia con la levadura desmenuzada, el azúcar y la mantequilla fundida. Mezclamos bien.

3. Añadimos las dos yemas de huevo. Batimos.

4. Mezclamos la harina con la sal. Incorporamos la harina en varias tandas a la mezcla líquida sin dejar de batir.

5. Añadimos también las pepitas de chocolate.

6. Comenzamos a amasar. Si tenéis máquina amasadora ponéis el accesorio de gancho y lo dejáis cinco minutos. Sin embargo, también se puede amasar a mano puesto que es una masa agradable. Se amasa un par de minutos, se deja reposar otros diez y se repite la jugada. Se trata de que quede una bola lisa.

7. Ponemos la masa en un bol previamente aceitado y cubrimos con un trapo para que la masa leude. En este momento hay dos opciones según el cronograma que mejor os venga.

A. Dejar la masa en la nevera durante una noche.
B. Dejar a temperatura ambiente durante un par de horas.

8. Es el momento de formar los bollitos. Si habéis tenido la masa en la nevera en el paso anterior sacadla un poco antes de poneros a formar para que atempere. Una vez del tiempo, cortamos porciones de 60 g aproximadamente con la ayuda de una rasqueta.

9. Boleamos cada una de estas porciones y la colocamos sobre una bandeja forrada con papel de hornear. Cubrimos con un trapo y dejamos leudar un par de horas.

10. Pincelamos con huevo batido o leche.

11. Horneamos durante 17 minutos aproximadamente en el horno precalentado a 180 ºC.

12. Dejamos enfriar y nos los comemos recién hechos.

Recomendaciones

- Los tiempos de leudado pueden variar según la temperatura de vuestra casa. Ahora hace frío pelón.
- Podéis utilizar el chocolate de tableta que más os guste. Lo cortáis a cuchillo y santas pascuas. Yo tenía estas pepitas especiales, pero normalmente no las tengo.
- En la receta original sustituyen la mantequilla por aceite de oliva. En este caso prefería un bollo con mantequilla y por eso me animé.
- También la receta original llevaba el doble de azúcar. Para mí es más que suficiente el que le he puesto.
- Podéis añadir el chocolate a la par que formáis los bollitos, pero considero que de la otra forma es más sencillo.
- Os dejo otras recetas de bollos dulces con chocolate: brioche de calabaza y chocolate, caracolas de crema de cacao y almendras y pan con chocolate.


bollitos de leche con chocolate

28 de enero de 2018

muhammara y olivada


muhammara

A Lannister always pays his debts.

Pues eso. Debía yo una cena desde el 29 de septiembre y, aunque es posible que no tenga exactamente el grado de maquiavelismo necesario para pertenecer a dicha noble casa, dejémoslo en que soy más Ravenclaw —te estás liando, cielo—, vamos a identificarnos con su lema extraoficial.

Me tocaba cumplir.

Habiendo establecido un qué, ingenuamente no habíamos fijado un cuando. Por ende, el pago de la deuda se ha retrasado unos mesitos. Pero creo que ha sido para bien. En este tiempo se han jugado unas cuantas partidas de trivial universalero que han hecho que la cena tuviera aún más sentido :)

Como eran personas de confianza, me arriesgué a probar alguna cosilla para poder tener fondo de armario para el blog. Temporada primavera verano. Sí, de nuevo Lu utilizando a los colegas para su propio beneficio. Al final me convertiré en Cersei y todo.

Así que lo primero, agradecer a Santi y, sobre todo, a Paula el dejarse liar y la calma que me dio su impresora, célula madre de este sarao.

Hoy os traigo dos tercios del aperitivo de la cena. Dos novenos de la cena sin el postre. Dos doceavos del total. Dos cremas para untar a las que tenía muchas ganas y que se convierten en básicos con los que quedar muy bien y que se suman a la colección de patés (hummus, baba ganoush, pesto rojo o paté de zanahorias y albahaca).

La primera es la muhammara. Una pasta de pimientos y nueces con un toque picante, procedente de Oriente Medio con origen entre Siria y Líbano. Brutal. La segunda: la olivada o tapenade, un paté de aceitunas que tanto se puede untar, como utilizar de aliño, acompañamiento de otros platos o comértelo a cucharadas. It's up to you.

Como fuente, he utilizado las recetas de Birulicioso, Sweet & Sour y El comidista.



olivada

Olivada o tapenade

Ingredientes

· 4 o 5 hojas de albahaca fresca
· 1/2 diente de ajo (sin el germen)
· Una cucharada de alcaparras
· Un filete de anchoa
· 150 g de aceitunas negras deshuesadas
· 4 cucharadas de aceite de oliva

Preparación

1. En un mortero o en el procesador de la batidora incorporamos todos los ingredientes reservando dos cucharadas de aceite.

2. Trituramos toscamente.

3. Añadimos el aceite a hilo mientras continuamos triturando hasta obtener una pasta homogénea y emulsionada, pero no demasaido fina. Rectificar de sal si fuera necesario.

4. Enfriamos y servimos acompañada de panecillos para picar.

Recomendaciones

- Utilizad los mejores ingredientes que podáis tener en ese momento. Unas buenas olivas marcan la diferencia. Yo las compro con hueso y las deshueso con santa paciencia.
- La anchoa y los propios encurtidos deberían darle ya el punto salado.
- Es innegociable que la albahaca sea fresca.
- Se pueden añadir unos tomates secos.

muhammara
 

Muhammara

Ingredientes

· 250-300 g de pimientos rojos asados
· 100 g de nueces peladas
· Un diente de ajo (sin el germen)
· Dos cucharadas de zumo de limón
· Dos cucharadas de aceite de oliva
· Una cucharada de melaza de granada (una granada, zumo de limón, azúcar)
· Una cucharadita de cominos
· Pimentón dulce
· Una pizquita de cayena molida 
· Sal y pimienta

Preparación

1. Con antelación, preparamos la melaza de granada. Exprimimos el zumo de granada y añadimos unas gotas de zumo de limón. Ponemos el líquido en un cazo y añadimos una cucharada de azúcar. Llevamos a ebullicion y dejamos reducir a fuego lento hasta que quede un jarabe denso. Tened en cuenta que todavía se espesará un poco más al enfriar. 

2. Asamos los pimientos. Para ello los metemos enteros en el horno pincelados con un poco de aceite de oliva durante 45 minutos aproximadamente. Les vamos dando la vuelta durante el asado para que se hagan por todas sus caras.

3. Una vez asados, los dejamos reposar para que se enfríen. Los pelamos y les retiramos las semillas. Saldrá jugo que se puede reservar por si es necesario aclarar después la muhammara. Troceamos los pimientos.

4. Tostamos las nueces peladas en una sartén durante 5 o 10 minutos. También se pueden dorar en una bandeja de horno durante 10 minutos a 220 ºC.

5. Incorporamos en el recipiente donde vayamos a triturar los pimientos, las nueces y el ajo. Cuando lo tengamos medianamente procesado añadimos el resto: zumo de limón, melaza de granada, aceite de oliva y las especias. Volvemos a triturar.

6. Rectificamos de sal y pimienta. Dejamos reposar y enfriar.

7. Servimos en el bol de presentación, hacemos unos surcos y rociamos con aceite de oliva. Acompañamos de panecillos duros (colines, mariñeiras), verduras crudas o, lo que es mejor untamos un buen pan de pita.

Recomendaciones

- La receta original lleva pimienta de Alepo. Si no podéis conseguirla, como yo, utilizad la mezcla de pimentón y cayena molida.
- Podéis usar pimientos asados en conserva. Escoged unos buenos pimientos del piquillo.
- Se puede hacer melaza de granada en mayor cantidad pues se conserva durante muchos meses. Tenéis aquí una buena receta.
- Si envolvéis los pimientos asados individualmente en papel de aluminio facilitaréis el posterior pelado.
- Las cantidades de especias son orientativas y al gusto del que se lo coma.
- Si se os queda poco espesa, podéis hacer un apañito y utilizad pan rallado para espesar. Pero es preferible añadir más nueces.

melaza de granada
Esta es la pinta de la melaza de granada.

31 de diciembre de 2017

salmón de Navidad

salmón de Navidad

Hoy os traigo la receta del salmón de Navidad.

En mi familia somos todas personas muy organizadas, ordenadas, disciplinadas, y nada protestonas. Así que, en base a esos criterios, hicimos una hoja de cálculo compartida para apuntar quien se iba a encargar de cada comida y que plato pensaba hacer. Evidentemente, para luego no hacerle ningún caso.

Tenía yo la teima de llevar un pescado para el día de Navidad. Así que apalabré con mis queridas pescaderas de Coruña, tener un salmón preparado con el que viajar 600 km en amor y compañía. Por si os sirve el dato, compré el salmón fresco el día 23, lo trasladé en una bolsa térmica en el coche; esa misma noche en Guadalajara lo congelé y, tras todas las copas de cava de Nochebuena, me acordé de descongelarlo antes de irme a dormir para tenerlo listo para cocinar el 25 por la mañana.

La receta no tiene mucho misterio, ya lo veréis. Sin embargo, que una casa de ocho habitaciones, trece cuartos de baño, dos comedores, un cuarto de juegos y una cocina con barra tenga contratados 4000 watios de potencia sí lo es. Mi tía Paloma y yo tuvimos que turnarnos para usar horno o vitrocerámica. Pero como nos queremos mucho, no tuvimos problema.

El caso es que tras unos cuantos apagones, hornus interruptus y un poco de miedo de hacer por primera vez pescado asado para tanta gente, tenía mis dudas de que estuviera bien de punto. Pero lo estaba. Y nos lo comimos todo. Y no sobró nada.


Y me pidieron que subiera la receta y aquí está. Las fotos son de diferentes momentos y sacadas con diferentes móviles. No es el momento de sacar el trípode y la cámara con tanta gente "hambrienta".

Con esto acabamos 2017. No ha sido un año muy prolífico en entradas, pero sabed que todas las que he podido escribir han sido con mimo y dedicación y sacando tiempo de donde no lo había. Se nos pasó el sexto aniversario del blog, pero queda por aquí escrito que empezamos la primaria. Y eso ya son palabras mayores.

Feliz 2018.


Os espero a la mesa.





Ingredientes (para 16 personas con aperitivo primero)

· Un salmón de 4 kg

Para marinar el salmón
 
· Eneldo fresco
· 3 cucharadas de mostaza
· Zumo de medio limón
· 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva
· Un chorro de Cointreau

Para la salsa tártara

· Mayonesa casera
· Dos yogures
· Eneldo fresco
· Perejil fresco
· Cebollino fresco
· Pepinillos en vinagre
· Alcaparras
· Un huevo cocido
· Mostaza
· Sal
· Pimienta negra 

Para acompañar

· Patatas
· Mantequilla 
· Sal
· Pimienta
· Aceite
· Canónigos
· Granadas
· Aguacates
· Limón

Preparación.

Para asar el salmón.

1. Mezclamos en un cuenco todos los ingredientes de la marinada. Las cantidades son orientativas. Cuando tengamos una mezcla amalgamada, untamos el salmón bien de salsurria. Dejamos reposar una hora aproximadamante. 

salmón de Navidad

2. En una bandeja de horno capaz extendemos las tajadas de salmón. Cubrimos con papel de aluminio y horneamos durante 45 minutos aproximadamente a 180 ºC. Los 10/15 primeros minutos puede estar algo más fuerte el horno, a 200 ºC. Pasado ese tiempo, podéis comprobar si el salmón está hecho. Cuando la carne pase a un rosa suave y opaco, será que está cocido. Luego ya es cuestión de gustos.

salmón de Navidad

Para la salsa

1. Picamos finamente todas las hierbas frescas, así como los pepinillos en vinagre, las alcaparras y el huevo cocido.
2. Hacemos una base de mayonesa batiendo el huevo con aceite de oliva. Buscamos que sea bastante espesa, así que hay que añadir bastante aceite. Podéis usar aceite de oliva virgen extra, oliva suave o mezcla de oliva y girasol. Según gustos. Yo utilicé un virgen extra porque al llevar luego yogur, el sabor se suaviza.
3. Añadimos a la mayonesa los yogures naturales y un par de cucharadas de mostaza.
4. Aliñamos con sal y limón.
5. Incorporamos las hierbas frescas, encurtidos y huevo.
6. Rectificamos de sabor y añadimos lo que más nos guste.

Para las patatas asadas.

1. Calentamos el horno a 180 ºC.
2. Pelamos las patatas. En este caso eran pequeñas y fueron enteras.
3. Sobre la bandeja de horno vertemos una fina lámina de aceite. Cuando el aceite esté caliente, echamos las patatas y les damos unas vueltas para que se doren un poco.
4. Asamos durante 60/75 minutos aproximadamente. Sabremos que están listas si al pincharlas, están tiernas.
5. En este momento, se pueden retirar del horno y reservar.
6. Podemos darles un calentón antes de comer, mientras el salmón acaba de hacerse. Les ponemos un pegotillo de mantequilla y espolvoreamos un poco de perejil fresco para darle el toque final dorado y resultón.

patatas asadas


Para la ensalada.

1. Lavamos y escurrimos los canónigos.
2. Desgranamos la granada. Lo más cómodo es partirla por la mitad y golpear con el mango de un cuchillo de mantequilla (que tenga peso).
3. Pelamos y partimos los aguacates.
4. Mezclamos todos los ingredientes y aliñamos con una vinagreta suave.

Notas.

- El tema de tapar el salmón con papel de aluminio, no es baladí. Queda más jugoso.
- Esta es una versión de salsa tártara con lo que me apeteció en el momento. La original no lleva yogur e incorpora cebolla. El añadir los yogures lo hice por dos motivos. El primero para hacer más cantidad de salsa con menos aceite. El segundo, suavizar el sabor. Esta versión es menos espesa que la original. Si queréis una salsa más espesa, tendréis que partir de una mayonesa muy espesa e incoroporarle menos ingredientes líquidos.
- Si os queréis lucir, utilizar ingredientes en condiciones. Hierbas frescas, una buena mostaza, un buen aceite. No hay color.
- Como habréis podido apreciar, las patatas no llevan sal ni pimienta. Podéis echársela. En mi caso, como se iban a comer con la salsa, no me pareció necesario. Y así cuidamos un poco la tensión del personal.
- Vale cualquier otra ensalada. Es compensar y que nos acostumbremos a que el verde en el plato es igualmente festivo y rico. Os dejo otra propuesta de ensalada de invierno.
- Como cualquier receta salada, es bastante modificable a vuestro gusto. Pero yo no cambiaría ni el eneldo, ni la mostaza. Son muy amigos del salmón.

10 de diciembre de 2017

salpicón de rape

salpicón de rape


Del apogeo estival tenía yo esta fotico guardada para publicar en algún momento y he pensado que podía ser algo rescatable ahora que se avecinan los festejos navideños.
Es una receta sencilla y básica. A veces pienso que si siempre espero a tener cosas novedosas, exóticas o muy trabajadas para publicar contenido, ralentizo las entradas. Es una autoexigencia tonta que me pongo y es un error. Nunca sabes a quien le puede venir bien como idea, así que aquí os la dejo junto con esta pequeña reflexión como regalo gratuito. Dos por el precio de una. No se me quejen.

El salpicón, bien vestido y elegante, puebla los entrantes o preprimeros de muchos "patrones" o fiestas de guardar de esta esquina del noroeste. Como receta tradicional, tiene tantas las versiones como personas la perpetren. Suele servirse después de los apertivos, el embutido, el queso, la tortilla, la ensaladilla y antes de las almejas, el rape, la carne asada, diecinueve postres, el roscón y los licores. Es una buena idea ya que se puede preparar con antelación y una cosa menos para el día de autos.

Y ya puestos, voy a aprovechar para también reivindicarlo, quizás en su versión más austera, como plato único, sanote y rápido, ideal para táper y la vida ajetreada. No sin motivo he recurrido a él en numerosas ocasiones este verano.

Ingredientes (para 3 o 4 personas)

· La cola de un rape median (sobre 500/600 g)
· 200 g de gambas o langostinos
· Tres huevos
· Un cuarto de pimiento rojo
· Un cuarto de pimiento verde
· Una cebolleta

Para la vinagreta.

· Sal
· Perejil muy picadito.
· Aceite de oliva virgen (del mejor que tengáis)
· Vinagre (del mejor que tengáis)
· Pimienta negra molida.
· Una yema de huevo cocido (opcional)

Preparación

1. Se cuecen los huevos. Enfriamos y reservamos.

2. Cortamos la cola del rape en rodajas y se pone a cocer en agua con sal. Desde que el agua hierva pueden ser 6/8 minutos. Lo comprobáis pinchando cerca de la espina central. Una vez hecho, retiramos y reservamos.

3. Se cuecen las gambas (1 o 2 min) o langostinos (3 o 4 min) también en agua con sal. Escurrimos bien y reservamos.

4. Se pican en cuadraditos pequeñitos los pimientos, la cebolleta y los huevos. Los reservamos en un bol.

5. Añadimos las gambas o langostinos partidos en tercios o mitades al bol.

6. Desmenuzamos el rape. Lo incorporamos al resto de ingredientes.

7. Preparamos la vinagreta mezclando todos los ingredientes y batiendo con un tenedor o varillas para que emulsione correctamente. La proporción canónica son tres partes de aceite por una de vinagre. 

8. Añadimos la vinagreta al bol y mezclamos bien. A veces facilita mucho el meter las manos bien limpias.

9. Servimos en la fuente de presentación. Se puede adornar con algunos langostinos que hayamos dejado reservados y una ramita de perejil cual Arguiñano.

Notas.

- Es una receta muy sencilla. Que quede bien radica en escoger los mejores ingredientes que podamos permitirnos.
- Las cantidades de todo son orientativas. La idea es que haya un equilibrio a vuestro gusto. Más pescado, menos pimiento, más perejil...
- Una opción económica para aumentar volumen de salpicón es añadir los consabidos palitos de cangrejo. Yo no soy muy fan, pero entiendo que esta función la cumplen perfectamente.
- Si queréis engordar la vinagreta podéis deshacer una yema de huevo cocido. Le dará más cuerpo.
- Suelo escoger un vinagre de jerez porque a mis comensales habituales les gusta potente de vinagre, pero un vinagre de manzana o sidra de calidad le aporta la acidez de una manera más suave.
- Si no tenéis cebolleta, podéis usar cebolla. Si no queréis que pique, la podéis poner a desbravar primero macerándola con vinagre o limón.