12 de mayo de 2015

granola


granola


Esta mañana me encontré las fresas guardadas en la alacena de las tazas.

Hace un rato, al revelar las fotos, le he dado un mordisco a la tarjeta SIM en lugar de a una galleta que tenía a su lado.

Casi ha superado a la sensación de morder un huevo cocido CON cáscara este verano en un pueblillo alemán. Y digo casi porque lo otro no se puede olvidar. ¿Quién iba a deducir que detrás de un bonito y colorido huevo azul comprado en una pastelería se encontraría un puñetero y basto huevo duro? Cuanta alemanidad junta.

Pero bueno, no quiero despistaos del tema original que encabezaba estas líneas.

Bienvenida seas, gramola casera. Comámoste antes de que olvide donde te he guardado.

Receta de Sweet & Sour.


Ingredientes.

· 500 g de copos de avena.
· 100 g de almendras laminadas.
· 50 g de pipas de calabaza.
· 50 g de pipas de girasol.
· 50 g de nueces.
· Dos cucharaditas de sal.
· Una cucharadita de canela en polvo.
· 40 g de mantequilla.
· 160 g de sirope de arce.
· Una cucharada de miel.
· Chocolate troceado.
· Naranja confitada. 

Preparación.

1. Precalentamos el horno a 165 ºC.

2. Preparamos el jarabe. Derretimos la mantequilla y la mezclamos con el sirope de arce y la miel. Removemos bien.

3. En una bandeja amplia, dónde podáis remover con las manos sin que se salga todo, mezclamos la avena, con los frutos secos y las semillas. Espolvoreamos con sal y canela.

4. Vertemos el jarabe sobre la mezcla poco a poco, para que vaya impregnando muy bien todos los ingredientes secos.

5. Extendemos la mezcla en una o dos bandejas de horno forrada con papel de hornear. Tiene que quedar algo llano, no una montañita de cereales.

6. Horneamos durante 45 minutos. Cada cierto tiempo tenéis que remover para que no se os apelmace. Es muy útil ayudarse con una rasqueta de panadero. A partir del minuto 30 comenzad a estar pendientes porque igual en vuestro horno ya es suficiente.

7. Cuando adquiera un bonito tono dorado, sacamos la granola del horno. Dejamos enfriar. Procurad deshaced los trozos grandes mientras aún esté tibia.


8. Añadir ahora el chocolate troceado y la naranja confiada muy picadita si os apetece.

Notas.

- En esta receta no hace falta una báscula. Os he puesto unas cantidades orientativas, pero todo es variable.
- Los ingredientes también son opcionales. Se pueden añadir avellanas, copos de maiz, germen de trigo, algo de salvado, coco rallado, etc. Hacedla a vuestro gusto y con lo que tengáis a mano.
- Esta cantidad la tuve que hornear en dos bandejas a la vez. Fui cambiando de posición las bandejas para que se doraran por igual.
- Yo fui comprando los ingredientes en distintos sitios que sé que su calidad me convence. Ya puestos a hacer granola, pues qué menos. Después del Samaín es fácil tener muchas pipas de calabaza.

granola
Granola empaquetada para cruzar el Atlántico ;)

3 de mayo de 2015

bacalhau espiritual

Bacalhau espiritual

Como me dijo Ana el otro día vuelvo con ínfulas británicas de mi periplo irish.

He perdido la modestia sobrevolando el Atlántico. Estoy dos gintonic más cerca de parecerme a la reina de Inglaterra. 


Sin asomo de sonrojo puedo decir que esta maravilla que hoy me digno a traeros es un PLATAZO de bacalao. De esos en que se te cae la lagrimilla de emoción. De esos con los que consigues que te adoren tus súbditos, digo tus comensales. Aquel con el que te recordarán los libros de historia de las comidas familiares.

Así que con la pompa y boato que la ocasión merece he sacado un mantel y ¡lo he planchado! He servido el bacalhau espiritual —si es que hasta el nombre es rimbombante— en cazuelitas de terracota y nos lo hemos comido con tenedor de plata un bonito domingo soleado encargado a Ra para la ocasión.

Antes de que los árboles no me dejen ver el bosque y siga divagando por altivos caminos, tengo que contaros que es un plato tradicional de la estupenda cocina portuguesa, que me enseña, como siempre, el gran blog de Mercado Calabajío. No sabría que hacer sin ellos, Carlos y Lola, que son los que realmente debieran presumir :)


Ingredientes. (4 personas)

· Dos patatas grandes.
· Cuatro tajadas de bacalao.
· Una zanahoria.
· Un puerro.
· Una cebolla grande.
· Un diente de ajo.
· Aceite de oliva.
· Sal.
· Una nuez de mantequilla.
· Media guindilla.
· Pimienta negra.
· Nuez moscada.

· Perejil.
· 500 mL de leche.
· Una cucharada colmada de harina.
· 50-100 g de queso semicurado.

Preparación.

1. El bacalao. Ponemos agua en una cazuela, cuando comience a hervir añadimos las tajadas, apagamos el fuego y dejamos el bacalao dentro. Una vez frío, le quitamos la piel y las espinas con cuidado. Desmigamos con las manos.

2. Las patatas. Pelamos y lavamos las patatas. Tenemos que preparar patatas paja. Si tenéis una mandolina será más fácil. Las metemos en agua después de cortadas. Ahora las escurrimos y las vamos friendo en tandas a fuego medio fuerte. Reservamos sobre papel absorbente.

3. El sofrito. Pelamos la cebolla, la zanahoria y el ajo y lavamos bien el puerro. Cortamos en juliana la cebolla y el puerro. Rallamos la zanahoria y trituramos el ajo. En una sartén con un par de cucharadas de aceite pochamos la cebolla. Cuando comience a estar dorada añadimos la zanahoria, el puerro y finalmente el ajo. Sofreímos durante 5 o 10 minutos más a fuego suave.

4. La bechamel. En una sartén ponemos una cucharada de aceite y una nuez de mantequilla. Tostamos la harina en esa grasa y vamos añadiendo la leche caliente poco a poco removiendo bien para que no nos salgan grumos. Cocinamos a fuego suave unos minutos. No debe quedar demasiado espesa. Salpimentamos y rallamos un poco de nuez moscada.

Una vez preparados todos los ingredientes procedemos al montaje.



5. Montaje. En una fuente apta para horno colocamos el sofrito de base, añadimos el bacalao desmigado, las patatas paja y perejil picado. Mezclamos los ingredientes con cuidado de no espachurrar nada. Napamos con la bechamel y cubrimos con el queso rallado y un poco más de perejil. Horneamos durante 20 minutos a 180-190 ºC y finalmente gratinamos durante 5 minutos más.

Bacalhau espiritual


Recomendaciones.

- Incorporar una guindilla durante unos minutos al aceite con el que hacemos la bechamel.
- Dorar las verduras con una hojita de laurel.

Fotos de lectores.

La ilusión que me ha hecho que mi tía Paloma haga la receta, no os la podéis imaginar.
 
Desde Dublin para el mundo, Yas se anima también con el bacalao.

Lo de este plato no es normal.

20 de abril de 2015

masa de empanadillas

masa de empanadillas

Prescripción para lunes de bien.
Desperezarse y quitarse las legañas con agua fría.
Desayunar media docena de empanadillas y un zumo de naranja.
Y volver a ver este vídeo. Que una siempre se ríe.
A partir de ahí todo vendrá rodado. 
Si os habéis comido la media docena el rodamiento será mayor, claro.

Pero es que los desayunos salados tienen un no sé qué o qué se yo que tira fuerte.
Y si no, que se lo digan a una tortilla recién hecha a las 9 de la mañana.
Zuzpiro.

Para que no penséis que solo pienso en vacaburrismos os dejo la adivinanza que nos propuso @principiamarsupia esta mañana siguiendo mi cometido existencial de hacer de vuestro lunes, un poco menos lunes. Si alguien duda de que planteando intrigas matemáticas esto pueda suceder, no acaba de conocerme como hija de mi señor padre, y debería no tenérmelo en cuenta y pasar al siguiente párrafo.





Lo que sí debéis leer para saber todo y más de la masa de las empanadillas es esta entrada de El invitado de invierno. Es otro de mis sitios de referencia. Escribe irónicamente bien y cocina todo lo que me gustaría saber hacer a mí. Sin nada de edulcoramiento y con bodegones de postín.

Por último, gracias Ale por tu colaboración "espontánea". Nada como tener amigas que te vengan a visitar y que terminen haciendo más de 30 miniempanadillas. Me voy a quedar más sola que la una ;)


Ingredientes. (unas 30 miniempanadillas)

· 110 g de vino y agua (mitad y mitad).
· 110 g de aceite de oliva.
· 340-350 g de harina floja o de repostería. Esta es la harina "normal", la que se suele encontrar fácilmente en las tiendas.
· 1/2 cucharadita de sal.
· Un huevo.
· El relleno que gustéis.

Preparación.

1. En un bol se ponen los ingredientes líquidos con la sal.
2. Se añade la harina poco a poco y se mezcla hasta obtener una masa homogénea. No hay que amasar, simplemente mezclar. Es importante esto último para que no se desarrolle el gluten y la masa sea más trabajable.
3. Hacemos una bola, cubrimos con papel film y dejamos reposar sobre una hora. Así la masa se relaja.
4. Estiramos la masa con un rodillo, como es bastante aceitosa no se pega a la encimera. Tenéis que dejarla fina, como de 2 mm de espesor.
5. Una vez estirada, vamos cortando círculos con un vaso, cortapastas, etc.
6. Ponemos una cucharada de relleno en cada círculo.
7. Plegamos el círculo por la mitad y pegamos sus bordes. Suele ser más fácil si pasáis un dedo húmedo por encima.
8. Hacemos las filigranas oportunas a la empanadilla, bien apretando los bordes con un tenedor o haciendo repulgos si domináis la técnica. Yo no tengo ni idea.
9. Ahora toca el turno de elegir si hornear o freír.
- Horno. Se pincelan las empanadillas con huevo batido y se introducen en el horno a 180 ºC durante 20 o 25 minutos.
- Sartén. Se fríen en aceite de oliva virgen con cuidado de que no se nos queme el aceite.

Notas.


- Es una receta muy fácil. El único problema que podéis encontraros es que la masa se contraiga al estirar. Es debido al desarrollo del gluten. Por eso hay que seguir específicamente las indicaciones de: utilizar harina floja, no amasar y dejar reposar la masa. He de confesar que yo no seguí la primera de ellas porque no tenía harina normal —a quen llo conte...— y tuve algunos problemitas. El mal mayor es que cortas círculos de 8 cm y en 30 segundos son de 7 o 6. Por eso salieron estas miniempanadillas :P
- En vez de vino y agua, podéis utilizar también leche o cerveza.

- En vez de aceite de oliva, podéis utilizar también manteca de cerdo.
- Mi relleno fue de sobras de nevera. Tenía medio bote de tomate frito, tres champiñones solitarios y dos aceitunas tiesas. Le sumé un sofrito de cebolla, un huevo cocido y picado y una lata de atún. No se puede conseguir más con menos.

masa de empanadillas




16 de abril de 2015

crema de calabaza y naranja

crema de calabaza y naranja


Antes de que este sol traicionero cause más bajas de lagartijas con resfriado por exceso de confianza, os voy a enseñar un plato de cuchara con el que entrar el calor después de bañaros en el atlántico norte en abril o dar un paseo en mangas de camisa.

Cada temporada de purés y cremas siempre hay uno que, por novedoso, destaca sobre el resto y en el que reincidimos semana tras semana. Este año le tocó al color y sabor naranja. El otro día vi a una señora vestida de butano de pies a cabeza. ¡Qué bárbara! Llamaba la atención por encima de la media andando cual bombonita bamboleante —si es que una bombona puede bambolear ¿bombolear?— sobre el puente viejo de Cedeira.

Cabe señalar que estoy aprendiendo de Carabiru y Etringita a hacer fotos de los ingredientes. Ellas son expertas y hacen fotos preciosérrimas antes y durante el proceso cocinístico. Mérito tienen, os lo puedo asegurar, porque no hay nada que joda más en este mundillo que en pleno apogeo parar, lavarse las manos, coger la cámara e intentar disparar algo decente mientras, evidentemente, se te quema la cebolla. Luego hacen hasta collages. Vaya dos fenómenas. No les perdáis la pista. Ni en esto, ni en sus otras muchas actividades.

Receta inspirada de un poco de aquí, Anita Cocinitas y de acullá, Sabores de Colores.


Ingredientes.


Cosas naranjas, a saber:

cosas naranjas

· La señora del puente viejo.
· Un par de zanahorias.
· Unos 500 g de calabaza.
· Una naranja.
· Un puerro. ¿Un puerro naranjaaaaaaaa?
· Un trocito de jengibre. Daltónica.
· Sal y pimienta. En serio, la vida no son blancos y negros.
· Aceite de oliva. Muy por los pelos.
· Agua. Basta.

Preparación.

1. En una pota pochamos el puerro picado con dos o tres cucharadas de aceite de oliva. Mientras pelamos y cortamos las zanahorias y la calabaza.

2. Exprimimos la naranja reservando su zumo y rallamos su piel.

3. Echamos el jengibre picadito, la mitad de la ralladura y las hortalizas troceadas a la olla. Removemos durante unos minutos.

4. Añadimos el zumo de naranja, cubrimos con agua y echamos una pizca de sal y/o pimienta. Dejamos cocer durante 20-30 minutos hasta que las hortalizas estén cocidas.

5. Trituramos con la batidora concienzudamente. Rectificamos de sal.

6. Servimos muy caliente acompañada de una cucharada de yogur natural o un chorro de nata líquida y espolvoreamos un poco de ralladura por encima.

Recomendaciones.


- Podéis reservar la mitad del zumo y añadírselo después al final del cocinado.
- Podéis variar los cítricos, cambiar las naranjas sanguinas por naranjas normales o mandarinas.
- Si prescindís de las zanahorias también está muy buena. Yo tenía estas recién traídas del huerto Luaces y no podía no aprovecharlas.
- Con todas las fotos bonitas que os he puesto en este post me voy un poco a llorar a la cama después de ver las mías. Sniff.

31 de marzo de 2015

pollo en pepitoria de Mamalú



pollo en pepitoria de Mamalú

Mi abuela. 

Las calles de Madrid y una receta con solera.

Y pan, no se me olviden del pan.


Ingredientes. (6 personas)

· Un pollo de 2kg troceado.
· Carcasas de pollo.
· Dos cebollas grandes.
· Una zanahoria.
· Parte verde de un puerro.
· Un puñado de almendras y piñones.
· Tres o cuatro rebanadas de pan.
· Tres dientes de ajo. · Tres huevos.
· Unas hebras de azafrán.
· Perejil.
· Sal.
· Pimienta.
· Una hoja de laurel.
· Aceite de oliva.
· Un vaso de vino blanco.
· Agua.

Preparación. 

1. Preparamos el caldo rápido con las carcasas de pollo, la parte verde del puerro, la zanahoria, el laurel y un cuarto de cebolla. Para ello ponemos todos los ingredientes en una olla, los cubrimos con agua y dejamos que hiervan a fuego suave durante media hora aproximadamente.

2. Limpiamos y lavamos bien el pollo. Retiramos la piel, grasillas, algún hueso, para que queden unos trozos lo más magros posible. Salpimentamos.


3. En la olla donde vayáis a preparar el guiso echamos un buen chorro de aceite de oliva. Freímos las rebanadas de pan hasta que estén bien crujientes. Las retiramos y las dejamos escurrir sobre papel absorbente.

4. En el mismo aceite doramos rápidamente las almendras con mucho cuidado de que no se quemen. También las retiramos y las dejamos escurrir.

5. Ahora freímos el pollo en tandas de tres o cuatro pedazos. No se trata de que se cocine completamente, solo de darle buen colorcillo. Vamos reservando el pollo en una fuente.

6. Le toca el turno de la cebolla y el ajo. Los habremos pelado y picado previamente. Los pochamos a fuego medio hasta que estén dorados. Cuando esto suceda, es el turno de escurrir el muy bien el aceite de la pota. Si no lo quitamos, nos puede quedar una salsa algo pesada.

7. Echamos el vaso de vino sobre la cebolla y dejamos que hierva alegremente un par de minutos.

8. Añadimos a la olla el pan frito, las almendras, el azafrán molido y el caldo. Trituramos muy bien con la batidora. La cantidad de caldo fueron seis cazos generosos, pero tenedlo a mano para rectificar. La salsa no debe quedar muy espesa porque todavía tiene que cocer.


9. Incorporamos el pollo a la olla y lo cocinamos a fuego suave durante cuarenta minutos aproximadamente. Rectificamos de sal.

10. Mientras cocemos los tres huevos en un cazo independiente. Los pelamos y separamos las yemas de la clara. Picamos las claras.

11. A la hora de servir, deshacemos las yemas sobre el guiso, añadimos las claras picadas y espolvoreamos con perejil.

12. Acompañad con patatas fritas/arroz blanco y me reitero, pan.

Recomendaciones.

- Como veis en el punto 8, yo meto directamente la batidora y a lo loco. Lo suyo es ir majando en el mortero el pan, el azafrán y las almendras y rebañarlo todo con el caldo.
- Añadidle piñones también, que no os pase como a mí que me quedé sin ellos.
- Estas recetas admiten cualquier variación de ingredientes y cantidad, no hay que ser preciso, hay que hacerlas con cariño :P