Menos recetas, más espaciadas, pero sobre una alfombra de colores.
Porque este blog siempre se ha caracterizado por una elegancia innata y un menaje (à trois) variado. A saber.
- El plato verde listo descascarillado que pone nerviosa a mi tía Carolina. Acá, el feo.
- El plato verde hondo. Es el malo. Échele usted doscientos cincuenta y cuatro cucharones de sopa o solamente uno, que en ambos casos parecerá escasa la cantidad. Cuanta falsedad en tan poca porcelana. Te crecerás ante él, te lo comerás todo y acabarás rodando ladera abajo. Es como el bolso de Mary Poppins. Sin fondo.
* Añadir que yo siempre quise un paraguas con cabeza de loro para volar por esta ciudad. Sería fácil y me ahorraría Alfonso Molina, que no es tema baladí.
- Y el plato azul. El bueno. Clint. Es el equivalente al traje de los domingos o a la lencería de seda. El que se saca para el postre. Sin que se rompa, camarada, que solo nos queda uno. Realmente esto es una advertencia para conmigo, pues soy aquella que esta semana ha dado de baja ya un cuenquito de cristal y dos vasos. Y todavía es miércoles.
Para subsanar esta crisis del cristal, sin tener que recurrir Walter White con las consecuencias que ello acarrearía sobre mi querido padre —le cae gordo el susodicho, no porque tema que yo tome sustancias psicotrópicas diversas— os dejo esta crema de zanahoria y curry como ingredientes estrella.
Ri-ca.
Ingredientes (3 personas).
· 4 zanahorias.
· 1/2 calabaza.
· 1 puerro.
· 1 pera.
· Una cucharadita de curry.
· Aceite de oliva.
· Sal.
· Agua.
Preparación.
1. Lavamos bien
el puerro y después lo troceamos. Ponemos unas 3 cucharadas de aceite
en la olla a presión, añadimos el puerro y comenzamos a sofreírlo.
2. Pelamos,
lavamos y picamos (en trozos grandes) el resto de ingredientes
(zanahoria, calabacín y pera). Añadimos a la olla. Sofreímos
todo junto a fuego medio durante unos 4-5 minutos. Incorporamos la cucharadita de curry.
3. Cubrimos de agua, añadimos sal y cerramos la olla. En mi caso estuvo al 2, desde que comenzó a "pitar", durante 6-7 minutos.
4. Abrimos la
olla cuando el vapor haya salido. Retiramos la mayor parte del caldo y procedemos a batir. Para conseguir la textura
deseada vamos añadiendo el caldo retirado poco a poco hasta que quede a
nuestro gusto. Rectificamos de sal.
Recomendaciones.
- Sustituir parte del caldo por nata o leche.





