14 de abril de 2013

bizcocho de limón y anís

bizcocho de limón y anís

Tengo una cruzada personal con los bizcochos. Hago uno todas las semanas aproximadamente y voy variando la receta, y no siempre me salen bien. Y me fastidia, porque es algo relativamente sencillo. Pues nada, a veces no sube, a veces queda crudo, y a veces pasado, otras es insulso... En mi defensa decir que para mojar en colacao suelen valer todos, jaja. Sé que en parte me pasa esto porque me dedico a probar recetas, cada día una, y no todas son fiables. Otras veces es mi culpa por cambiar alguno de los procedimientos. Así que cuando encuentro una que me gusta, paro, la escribo para tenerla en mente y de paso, os la cuento.

Esto es lo que me ha pasado con esa estupenda receta de Kanela y Limón. Y es que además de ser alto y jugoso, no tiene ningún tipo de complicación de realización. Se bate todo y punto. Ya lo veréis en la receta. Creo que es un buen bizcocho base para desayunar por las mañanas.

Y para todas estas pruebas tengo a Elen que me llena la nevera de huevos de casa, es como un duende, cuando se van a acabar, de repente aparecen. Chica, qué huevos!

[Editado] Además, tengo que hacer mención a la fresca y ecológica leche de vaquitas vecinas de aquí al lado que es la que se bebe y se toma en esta casa. Sin intermediaros desde el entorno más cercano.

El tiempo primaveral está loco, loco, loco...


Ingredientes.

· 4 huevos.
· 100 g de licor de anís.
· 50 g de aceite de oliva suave.
· 250 g de leche entera.
· 250 g de azúcar.
· 400 g de harina tamizada (de respostería o fuerza).
· Un sobre de levadura química.
· Ralladura de dos limones.

Preparación.

1. Comenzamos batiendo los huevos y sin dejar de batir vamos añadiendo el resto de ingredientes poco a poco y en ese orden.

2. Volcamos sobre un molde previamente engrasado e introducimos en el horno precalentado a 180ºC durante 45 o 50 minutos.

3. Retiramos del horno, esperamos 15 minutos antes de desmoldar y dejamos enfriar del todo.

Recomendaciones.

- Se puede sustituir el anís por otro licor. Poner ralladura de naranja, frutos secos, sustituir parte de la harina por cacao, etc. Imaginación al poder.

7 de abril de 2013

tarta de queso y sanguinas

tarta de queso y sanguinas

Fue amor a primera vista.
Confesado. Vista en el blog de Mi enredadera. Un gran descubrimiento.
Desde entonces no he parado de buscar naranjas sanguinas por todos lados, cada vez con más difícultad pues nos alejamos de la temporada, pero finalmente ayer, en el Gadis, las encontré. Me he agenciado un par de kilos y me he puesto manos a la obra.

La tarta trata (¿tatra?) de aprovechar restos lácteos que tengáis en la nevera, media tarrina de queso de untar, un yogur a punto de caducar (aunque ahora ya no caducan), algo de nata agria, mascarpone, requesón... Se varían los quesos, se añaden un par de huevos, harina y azúcar et voilà, ¡un rico postre!

En una oda a la naranja he añadido mucha ralladura, un almíbar a base de las pieles de la naranja y un buen licor casero de la misma fruta regalo de la familia Miranda. Además, las naranjas sanguinas tienen un sabor especial y son bonitas. Muy bonitas. En las recomendaciones os dejo la idea de confitarlas, pero el proceso se complica. Estas son naturales y aportan un toque de dulce amargor al postre.

No dejéis de probarla :-)


Ingredientes.

Para la base.

· 3/4 de un paquete de galletas digestive.
· 50 g de mantequilla.
· Un chorrito de licor de naranja.

Para el relleno.
· 300 g de queso mascarpone.
· 1 yogur griego.
· 2 cucharadas de queso de untar.
· 6 cucharadas de azúcar.
· 2 huevos.
· 1 cucharada colmada de harina.
· Ralladura de una naranja sanguina.
· Un chorrito de licor de naranja.
· Una pizca de sal.

Para la cobertura.

· 3 naranjas sanguinas.

Para el almíbar.
· Zumo de dos naranja sanguinas.
· Una cucharada de mantequilla.
· Una cucharada colmada de azúcar.
· Un vasito de licor de naranja.
· Piel de las naranjas utilizadas anteriormente cortada en tiras.

Preparación.

Importante. Todos los ingredientes a temperatura ambiente.

1. Comenzamos triturando las galletas hasta hacerlas polvo. Literal. Lo hacemos a mano o con una picadora (ya no me acordaba de lo tedioso que era hacerlo a mano). Agregamos la mantequilla en cubitos y lo mezclamos bien hasta que tenga textura de arena mojada. Aromatizamos con una cucharada de licor de naranja.

2. Sobre la base del molde que vayamos a utilizar extendemos la base de las galletas trituradas y presionamos bien. Intentamos conseguir una superficie uniforme. Metemos en la nevera mientras preparamos el relleno.

3. Precalentamos el horno a 190ºC.


4. Ponemos todos los ingredientes lácteos (el mascarpone, el yogur y el queso de untar) con el azúcar y la ralladura de naranja en un bol. Mezclamos bien. Añadimos los huevos batidos de uno en uno y finalmente la cucharada de harina, y el chorro de licor de naranja. Batimos todo conjuntamente con la batidora de cuchillas hasta tener una crema homogénea.

5. Vertemos la crema sobre la base de galletas. Damos un par de golpecitos para que se asiente bien. 

6. Introducimos en el horno a 190ºC durante los primeros 20 minutos, después bajamos la temperatura a 180º y horneamos unos 30 minutos más (en total 50 minutos). En esta segunda parte es posible que tengáis que poner un papel de aluminio sobre la tarta. Apagamos el horno. Dejamos reposar la tarta dentro unos 10 minutos más y la sacamos. Así el choque térmico no será tan brusco. Dejamos enfriar completamente en la nevera unas cuatro horas.

7. Cortamos las naranjas de la cobertura en rodajas y les quitamos la piel con cuidado. Estas pieles se trocean y se guardan para el almíbar, así mismo los extremos de las naranjas.

8. Preparamos el almíbar. En un cazo ponemos a cocer el zumo y el licor de naranja, una cucharada de mantequilla, el azúcar y todas las pieles de las naranjas antes utilizadas. Cocemos a fuego suave durante 10-15 minutos hasta que reduzca y espese.


9. Antes de servir colocamos las naranjas con un poco de mimo sobre la superficie de la tarta y pincelamos con el almíbar.

Recomendaciones.

- Mi molde es de 28 cm y aconsejo uno más pequeño porque si no,la capa de queso queda muy fina.
- Me sobró pasta de galletas que se puede aprovechad para realizar un crumble de yogur con fresas o lo que se os ocurra.
- Si no encontráis naranjas sanguinas utilizad cualquier variedad de naranjas.
- Es posible que quede muy muy bueno con mandarinas confitadas o incluso las mismas naranjas sanguinas confitadas.
- Si no os gustan las naranjas, podeis cubrir la tarta con cualquier otra fruta o simplemente sola.


tarta de queso y sanguinas



3 de abril de 2013

salteado de espinacas y brécol

salteado de espinacas y brécol

¡Ya es abril! ¡Y primavera! Así que hoy toca una receta de color verde. Verde espinaca.

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.

Este poema os tiene que traer recuerdos de instituto a todos. Yo comparto esos recuerdos con algun@s de los que por aquí leen. ¡Gran Ana la de lengua! ¡Romancero gitano a selectividad! Pantalones de cuero y subordinadas subjuntivas. Luego se hizo hippie y comenzó a fumar. Qué cosas. Quien me iba a decir a mí que con todo lo que la sufrimos acabaría hablando de ella en una entrada de un blog.

Pero a ver, que me lío. Que lo que yo quería contar eso una idea para cenas rápidas o comidas sanotas, pero bien ricas. Y además es bastante adecuada para llevar en un tupper. Así que nada, aprovechad todas esas hojitas tiernas que nos trae la primavera. Y a comer verde.

Ingredientes. (2 personas)

· 1 buen manojo de espinacas.
· 1 ramillete de brécol.
· 6-8 nueces.
· Un puñadito de piñones.
· Media cebolla grande o una mediana.
· Un paquete de gulas (de sucedáneo, por supuesto!)
· Aceite de oliva virgen extra.
· Sal.
· Ajo.
· 2 guindillas.

Preparación.

1. Pelamos y troceamos la cebolla en trozos pequeños. Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva virgen en una sartén o wok e incorporamos la cebolla.

2. Agregamos a la sartén las nueces peladas y bien picadas y los piñones. Dejamos pochar todo conjuntamente unos 5 minutos.

3. Lavamos y separamos las ramitas del brócoli. Los tallos los troceamos en rodajas. Lo añadimos todo a la sartén, echamos un pellizco de sal, y cocinamos el brécol hasta que esté al dente.

4. Mientras vamos lavando las hojas de espinaca y las cortamos en tiras. Cuando el brécol esté a casi a nuestro gusto de dureza, incorporamos las espinacas. Salteamos 2 ó 3 minutos más y rectificamos de sal.

5. En otra sartén con un par de cucharadas de aceite, doramos los ajos en láminas y las 2 guindillas. Echamos las gulas, un pelín de sal y damos un par de vueltas a fuego vivo durante 2 ó 3 minutos. Apagamos el fuego.

6. Cuando las gulas se templen un poquito las volcamos sobre la sartén de la verduras. Mezclamos bien y consumimos.

Recomendaciones.

- A mí las espinacas me gusta cocinarlas muy poco. El brécol también me gusta un poco crujiente. Tenéis que adaptar la cocción a vuestro gusto.
- Usar un buen aceite de oliva virgen extra porque es lo que le va a aportar gracia al salteado.
- Es preferible que retiréis las guindillas antes de mezclarlo todo para que nadie se lleve un susto después.
- Esta misma combinación espinacas gulas está también buenísima con las espinacas en crudo bien lavadas y aliñada con el aceite de las gulas y limón.

29 de marzo de 2013

patatas a la riojana

patatas a la riojana

Como os conté el otro día la semana pasada me fui a La Rioja. No había estado nunca y me he quedado con muchas ganas de volver. No me dio tiempo a ver ni la mitad de lo que quería y os aseguro que era una parte muy pequeña de lo que realmente se puede ver. Así que como abrir de boca ha estado bien.

Como en todo el norte, se come estupendo y contundente. Aunque tampoco di cuenta de su gastronomía todo lo que daba de si. Ni en bebercio ni en comercio. Me quedo con una tacita de caldo que me sirvieron en un bar en Santo Domingo de la Calzada capaz de resucitar a un muerto (o a alguien congelado como era mi caso) y un estupendo pimiento relleno de bacalao y jamón.

Mi pena fue no poder traerme alcachofas frescas, aunque las vi en varias huertas alrededor del pueblo donde me alojaba. Lo cambié por una buena pieza de chorizo de Nájera (picante) y medio kilo de caparrones (alubias pintas) que intentaré preparar en otra ocasión.

Con este chorizo y unas buenas patatas gallegas, mi homenaje a esta región con uno de sus platos estrella, las patatas a la riojana.


Ingredientes. (3-4 personas)

· 1 cebolla grande.
· 1 pimiento verde.
· 200 g de chorizo (mejor de La Rioja!)
· 2 pimientos choriceros.
· 8 patatas medianas.
· Aceite de oliva.
· Sal.
· Una cucharadita rasa de pimentón.
· Caldo de verduras.

Preparación.

1. Pelamos y cortamos la cebolla en cuadrados. Comenzamos a pocharla en una cazuela con dos o tres cucharadas de aceite a fuego medio.

2. Lavamos el pimiento y también lo troceamos pero no muy pequeño. Cuando la cebolla esté transparente lo añadimos también a la cazuela. 

3. Cuando la cebolla y el pimiento ya estén sofritos incorporamos el chorizo cortado en rodajas.

4. Pelamos y lavamos las patatas. Luego hay que cascarlas. Es decir, cortarlas pero comenzando con el cuchillo y luego rompiéndolas (sin hacer un corte limpio). Volcamos las patatas sobre el sofrito y damos vueltas para que cojan color y sabor.

5. Agregamos la cucharada de pimentón y removemos bien y rápido para que no se queme. Echamos los pimientos choricero, un pellizco de sal y cubrimos con el caldo de verduras.

6. Cocemos a fuego suave 40-50 minutos. A mitad de la cocción podéis aprovechar para quitar la pulpa de los pimientos choriceros rascando con un cuchillo e incorporarla al guiso.

7. Cuando las patatas estén tiernas, probamos de sal, rectificamos de ser necesario y desengrasamos el plato con un cazo.

Recomendaciones.

- Si no tenéis caldo, hacedlo con agua, no pasa nada. 
- Si queréis un caldo más espesote dejáis reposar el guiso o "esmagáis" un par de patatas y las incorporáis al caldo.
- Si lo dejáis enfriar será más fácil quitar la grasa que haya subido a la superficie.
- Se le puede dar un hervor al chorizo primero en otra olla con agua para que suelte ahí la mayor parte de la grasa, pero para mi gusto, pierde la gracia del "sofrito".
- El chorizo puede no ser picante.

25 de marzo de 2013

pisto de Mamalú

pisto de Mamalú


Este es el pisto de mi abuela. Con esto no sería necesario añadir nada más, pero como hoy tengo rollo persianero lo voy a hacer. Como buena manchega hace un pisto manchego pistonudo (valga la redundancia y vivan los años ochenta) y debió ser la primera receta que ella me enseñó y tengo apuntada. Hace ya unos cuantos años de ello porque en el papel tengo letra de estudiante de la ESO, y no esta refinada caligrafía de arquitecto en potencia que me gasto.

En casa de mi abuela también se le echaban berenjenas al pisto en ocasiones. Ella y sus hermanos lo llamaban pisto de berenjenas y no lo soportaban. Por eso, cuando tuvo la responsabilidad de su cocina, decidió que haría siempre el plato sin ellas... y así hasta nuestros días. En su momento, y para no perder tiempo, pues con tropecientos hijos no le sobraba, adoptó la receta de la cazuela de barro a la olla a presión.

Ni que decir tiene que entra en cualquier época del año, pero su etapa reina es el verano cuando calabacines y tomates están en plena temporada. Os lo dejo hoy, porque acompañado de un huevo frito y un buen pan, es una comida a la que es difícil resistirse.


Ingredientes.

· 2 calabacines.
· 5 ó 6 tomates pelados triturados o una lata de tomate entero pelado.
· Una cebolla.
· Un pimiento verde grande.
· 2 ó 3 patatas.
· Aceite de oliva virgen extra.
· Sal.
· Azúcar.

Preparación.

1. En la olla se pocha la cebolla con 3 o 4 cucharadas de aceite.
2. Posteriormente se añaden los calabacines cortados en rodajas finas. (En este caso fue en cuadrados). Se sofríen con la cebolla un poco.
3. Se añade el tomate triturado y una pizca de azúcar.
4. Se cierra la olla y desde que empiece a salir el vapor, contamos unos 5-7 minutos.
5. Pelamos las patatas y cortamos las patatas y los pimientos en cuadrados. Freímos en abundante aceite.
6. Cuando haya salido todo el vapor de la olla, la abrimos y rectificamos de sal.
7. Servimos el pisto acompañado de las patatas y los pimientos fritos.

Recomendaciones.

- Se puede hacer en una cazuela sin presión, simplemente tardará unos 20 o 25 minutos a fuego medio/suave.
- También tenemos que freír un huevo, e incluso unas rodajitas de chorizo o unos taquitos de jamón.
- Mi abuela pelaba los calabacines, yo les dejo la piel.
- En la foto no veis los pimientos, pero estaban. Un despiste solo lo tiene cualquiera. Quien escribe los tiene a millones ;)

¡Que aproveche!

pisto de Mamalú