Tengo una cruzada personal con los bizcochos. Hago uno todas las semanas aproximadamente y voy variando la receta, y no siempre me salen bien. Y me fastidia, porque es algo relativamente sencillo. Pues nada, a veces no sube, a veces queda crudo, y a veces pasado, otras es insulso... En mi defensa decir que para mojar en colacao suelen valer todos, jaja. Sé que en parte me pasa esto porque me dedico a probar recetas, cada día una, y no todas son fiables. Otras veces es mi culpa por cambiar alguno de los procedimientos. Así que cuando encuentro una que me gusta, paro, la escribo para tenerla en mente y de paso, os la cuento.
Esto es lo que me ha pasado con esa estupenda receta de Kanela y Limón. Y es que además de ser alto y jugoso, no tiene ningún tipo de complicación de realización. Se bate todo y punto. Ya lo veréis en la receta. Creo que es un buen bizcocho base para desayunar por las mañanas.
Y para todas estas pruebas tengo a Elen que me llena la nevera de huevos de casa, es como un duende, cuando se van a acabar, de repente aparecen. Chica, qué huevos!
[Editado] Además, tengo que hacer mención a la fresca y ecológica leche de vaquitas vecinas de aquí al lado que es la que se bebe y se toma en esta casa. Sin intermediaros desde el entorno más cercano.
El tiempo primaveral está loco, loco, loco...
Ingredientes.
· 4 huevos.
· 100 g de licor de anís.
· 50 g de aceite de oliva suave.
· 250 g de leche entera.
· 250 g de azúcar.
· 400 g de harina tamizada (de respostería o fuerza).
· Un sobre de levadura química.
· Ralladura de dos limones.
Preparación.
1. Comenzamos batiendo los huevos y sin dejar de batir vamos añadiendo el resto de ingredientes poco a poco y en ese orden.
2. Volcamos sobre un molde previamente engrasado e introducimos en el horno precalentado a 180ºC durante 45 o 50 minutos.
3. Retiramos del horno, esperamos 15 minutos antes de desmoldar y dejamos enfriar del todo.
Recomendaciones.
- Se puede sustituir el anís por otro licor. Poner ralladura de naranja, frutos secos, sustituir parte de la harina por cacao, etc. Imaginación al poder.






